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El perfil de Martín Vizcarra es, paradójicamente, su mayor fortaleza en un país donde la clase política está completamente desprestigiada por escándalos de corrupción.

“Estoy indignado por la situación actual, como la mayoría de los peruanos. Pero tengo la convicción de que juntos demostraremos una vez más, que podemos salir adelante”, dijo en un tuit la noche del miércoles, con el que rompió su mutismo de casi 20 días, tras la renuncia del presidente Pedro Pablo Kuczynski por sus lazos con Odebrecht.

El actual embajador de Perú en Canadá y primer vicepresidente de la República, Vizcarra, con 55 años cumplidos este jueves, regresa a Perú para asumir el viernes la Presidencia. Completará así el mandato -de cinco años- de Kuczynski hasta julio de 2021, año en el que se cumple el bicentenario de la independencia peruana.

El “hashtag” #El Perú primero, que escribió en sus tuits del miércoles, resume el reclamo que los peruanos le hacen para que asuma la Presidencia.

“Es mucho más cuidadoso en la administración de su imagen” y “mucho más ubicado políticamente”, estima el analista Fernando Tuesta, al compararlo con Kuczynski.

Vizcarra fue ministro de Transportes y Comunicaciones entre junio de 2016 y mayo de 2017, cuando renunció para evitar ser destituido por el Congreso, dominado por el partido Fuerza Popular (derecha populista), que lidera Keiko Fujimori.

Siendo ministro sorprendió más de una vez por almorzar junto al personal en el comedor del ministerio.

Quienes lo conocen resaltan su sencillez y aseguran que es un meticuloso gestor, cuidadoso con el gasto público y un convencido de que el desarrollo empieza por la educación.

“Sensibilidad social” 

Su primera incursión en política se remonta a 2011, cuando fue elegido gobernador de Moquegua (2011-2014), una región minera del sur de Perú marcada por desigualdades. Uno de sus principales logros fue convertirla en una de las regiones con mayor inversión del PIB en educación.

Nació en Lima en 1963 por una emergencia médica de su madre. Pero retornó a Moquegua donde se crió. 

Ahí aprendió de política viendo a su padre, un dirigente y alcalde de esa ciudad por el partido socialdemócrata APRA, del expresidente Alan García. 

“Mi padre influyó bastante en mi sensibilidad social. Si la tengo la debo a mi padre”, aseguró Vizcarra, en una entrevista.

Vizcarra tenía 18 años cuando un allegado le dijo, para estimularlo en los estudios, que lo normal es que los hijos superen a los padres y que en su caso solo podría superar a su progenitor siendo presidente, según evoca en un reportaje del semanario Somos, publicado en 2016.

El deporte no ha sido ajeno a este espigado político, de semblante delgado y casi siempre sonriente. A sus 38 años, es campeón nacional de frontón en la categoría senior.

Vista general de una plenaria del Congreso peruano que debate la aceptación de la renuncia del presidente de Perú EFE/END

Aún conserva su vieja paleta de madera con la que jugaba frontón.     

Su incursión en política se remonta a 2008, cuando lideró en Moquegua una protesta durante diez días contra la minera Southern (del grupo México), en demanda de una mejor distribución de los fondos sociales que genera la minería para su región.

Aquello sacó del anonimato a este egresado de la Universidad Nacional de Ingeniería, en Lima, que se ganaba la vida con su empresa constructora.

En 2016 Kuczynski lo invitó a ser candidato a la primera vicepresidencia para atraer el voto de las regiones del sur peruano. Vizcarra aceptó tras desechar propuestas del APRA y de la fujimorista Fuerza Popular, señalan sus allegados.

 Pedro Pablo Kuczynski. EFE/END

Casado con Maribel Díaz, una maestra de escuela de Moquegua, tiene cuatro hijos.  

Sus padres lo nombraron en honor al santo peruano Martín de Porres, a quienes se lo encomendaron cuando casi muere por una complicación pulmonar al poco tiempo de nacer.

Cumbre de las Américas sigue en pie y Trump asistirá

 La Cumbre de las Américas se celebrará a mediados de abril en Lima como estaba previsto, a pesar de la renuncia del presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski; y el mandatario de EE. UU., Donald Trump, mantiene su plan de asistir, aseguró ayer el embajador peruano en Washington, Carlos Pareja.

En una entrevista exclusiva con Efe en Washington, Pareja aseguró que el vicepresidente peruano Martín Vizcarra, quien tiene previsto asumir la jefatura del Estado este viernes, “ha expresado el interés en que la Cumbre se realice” a pesar del proceso de transición que vive Perú a raíz de la renuncia de Kuczynski.

Manifestantes participan en la marcha "Que se vayan todos", convocada por el colectivo "No a Keiko"  EFE/END

“El nuevo presidente Vizcarra tiene el mayor interés en que la Cumbre se celebre como estaba previsto, y que sea exitosa, naturalmente”, aseguró Pareja.

La Cumbre de las Américas, una importante cita que reúne cada tres años a los jefes de Estado y de Gobierno del continente, está prevista para los días 13 y 14 de abril en Lima, y el agravamiento de la crisis política en Perú había generado rumores sobre su posible suspensión.

Pero poco después de que Kuczynski presentara este miércoles su renuncia, la Casa Blanca quiso calmar los ánimos al asegurar, en declaraciones a Efe, que Trump mantenía sus planes de asistir a la Cumbre en Lima y visitar después Colombia, en el primer viaje a Latinoamérica de su presidencia.

“El éxito de la Cumbre no solamente está en los temas que se traten, sino en la asistencia de los jefes de Estado, y la asistencia del presidente norteamericano es muy importante”, aseguró Pareja.