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Una fotografía presentada por el gobierno como prueba de la presencia de mercenarios radicales en Bolivia resultó ser de un grupo de fanáticos de Santa Cruz al airsoft, un juego de guerra con armas de imitación, lo que ridiculizó la investigación sobre un supuesto complot contra el presidente Evo Morales.

El episodio es la comidilla del día y está reflejado en titulares de los medios locales y largos espacios de la televisión, la mayoría de oposición al presidente Morales.

Los ocho individuos de la fotografía recorrieron ayer jueves los sets de los canales de TV para aclarar que la imagen fue tomada mientras practicaban airsoft con armas “de juguete, réplica de las originales”, según explicó Pedro Álvarez, vocero de los sospechosos de pertenecer a una célula de radicales.

“La foto fue bajada del Facebook, no existe tal célula” terrorista, precisó otro afectado, Mario Teodovich.

En la foto del entrenamiento, los supuestos mercenarios, uno de ellos enarbola una bandera de Santa Cruz, la región que --según una declaración del año pasado de un boliviano-croata abatido a tiros la semana pasada-- iba a ser escindida de Bolivia por grupos de derecha ultra regionalistas.

De ridículo en ridículo

El ministro de Gobierno (Interior), Alfredo Rada, quien mostró la fotografía a los medios, aseguró el miércoles que uno de los supuestos mercenarios era Mario Iturri.

Éste, que se halla en Estados Unidos, se declaró “perseguido político de Rada” y negó que sea él quien aparece enfundado en uniforme de combate.

“Creo que la vida del presidente Morales realmente corre peligro si Rada es el encargado de brindarle seguridad”, ironizó el diputado opositor Arturo Murillo.

Rada retrucó señalando que “queremos saber hasta dónde llegaba el deporte, a quién se apuntaba y si eran deportistas los que aparecen en la fotografía”.