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El Vicepresidente de Paraguay, Federico Franco, dijo ayer jueves que no apoyará un juicio político al presidente Fernando Lugo por el escándalo generado al conocerse que ya son tres las mujeres que aseguran haber tenido hijos con él cuando era obispo católico.

“No soy de esos que hacen leña de árbol caído. Yo no voy a acompañar ningún pedido de juicio político. No hay causales. Si se plantea se debatirán los argumentos”, señaló Franco en rueda de prensa.

Interrogado sobre si estaba en condiciones de gobernar en caso de la eventual defección del presidente como resultado de las revelaciones, respondió: “Estoy preparado, moralmente, convencido, físicamente preparado para asumir la Presidencia”.

En declaraciones anteriores, Franco se manifestó “defraudado” por Lugo.

La Constitución faculta al Congreso a destituir al presidente con dos tercios de los votos. Los números se podrían dar solamente si los franquistas del partido Liberal gobernante consiguen el apoyo de la oposición integrada por los partidos Colorado, Unace y Patria Querida.

El ministro de Interior, Rafael Filizzola, dijo este jueves que Lugo no puede ser llevado a juicio político por el escándalo. “La Constitución establece claramente cuáles son las razones por las cuales se puede enjuiciar a un presidente, y una cuestión personal no puede ser una causa”, subrayó.

El abogado de Lugo, el abogado Marcos Fariña, anunció este jueves que éste está dispuesto a hacerse un examen de ADN para comprobar si Lucas Fernando, de 6 años, es su hijo, como afirma su madre, Benigna Leguizamón.

Lo mismo dijo del caso de Hortensia Damiana Morán, la tercera mujer en discordia.

Una jueza autorizó, por otra parte, la inscripción con el apellido Lugo del niño Guillermo Armindo, que cumplirá dos años el 4 de mayo, tras el reclamo de Viviana Rosalith Carrillo Cañete, de 26 años.

Ésta dijo haber tenido sexo con el entonces obispo de San Pedro desde que tenía 16 años. Tanto la madre como el niño viven desde esta semana en la casa propia de Lugo, en Lambaré, afueras de Asunción, con custodia presidencial.