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La Corte Suprema de Brasil negó ayer por seis votos contra cinco el habeas corpus que podría haber librado de la prisión al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien queda así a un paso de la cárcel, condenado a doce años por corrupción.

Lula ya ha sido hallado culpable por dos tribunales y, de acuerdocon una jurisprudencia dictada por el propio Supremo y reflejada en la ajustada votación, una sentencia ratificada en segunda

instancia permite el inicio de la ejecución de la pena, lo que pudiera suceder en los próximos días a partir de este fallo.

La presidenta de la Corte Suprema, Carmen Lucia Antunes, desempató la votación.

La defensa de Lula sostuvo que nadie puede ir a prisión mientras resten apelaciones, que en su caso pasarían aún por el Superior Tribunal de Justicia y la propia Corte Suprema. 

Las deliberaciones demoraron más de siete horas.

Lula fue condenado en enero por un tribunal de apelación a doce años y un mes de cárcel por haber recibido un apartamento de lujo de una constructora involucrada en la red de sobornos de Petrobras.

El voto que sembró desazón entre sus seguidores fue de la juez Rosa Weber, que se consideraba dudoso. En su alegato, afirmó que “la ejecución de la condena del tribunal de apelación (...) no compromete el principio constitucional de la presunción de inocencia”.

Bocinazos y lágrimas 

En las afueras del tribunal en Brasilia, los detractores del exmandatario reaccionaron con festejos, mientras sus partidarios recibieron la noticia abatidos o llorando.

En la sede del Sindicato de Metalúrgicos en Sao Bernardo do Campo, cinturón obrero de Sao Paulo, desde donde Lula sigue el juicio en una sala privada, los militantes del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) mostraban nerviosismo.

“Es una farsa, un golpe muy grande, no acepto a Lula fuera de las elecciones, no acepto un inocente en la cárcel de ninguna manera”, dijo María Lucía Minoto Silva, una profesora de Historia de 60 años.

El debate se desarrollaba bajo fuertes medidas de seguridad ante una creciente polarización política en Brasil.