•   Curitiba, Brasil  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

“Lula estaría negociando por medio de intermediarios (su entrega)”, señaló ayer una fuente del Partido de los Trabajadores, que admitió también que el expresidente estaría dispuesto a entregarse “aunque tal vez no ahora”.

También el presidente de la Federación Nacional de los Policías Federales (Fenapef), Luís Antônio Boudens, admitió ayer en Curitiba que las puertas continúan abiertas para el diálogo.

“Sí, claro (existe la posibilidad de continuar negociando con la defensa), cuantos menos traumas tenga la ejecución de la orden y cuanto más preservados sean los participantes de la acción mejor, lógico, eso es obvio. Ahí es cuestión de consenso”, apuntó Boudens a un grupo de periodistas.

El auto de prisión del juez federal Sérgio Moro concedía a Lula hasta las 20.00 GMT de ayer para entregarse y empezar a cumplir una condena de 12 años por corrupción y lavado de dinero.

Boudens admitió que, tras el incumplimiento de Lula -que permanece en un sindicato en las afueras de Sao Paulo-, “van a ser empeñados los esfuerzos necesarios para dar cumplimiento a la orden judicial” porque “tiene que ser cumplida”, aunque “no a cualquier costo”.

La defensa del exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva presentó una medida cautelar ante el Comité de Derechos Humanos

“Nuestra meta es evitar enfrentamientos y cumplir la decisión de la mejor forma”, insistió el funcionario, que señaló que el vencimiento del plazo previsto en el auto de prisión aumenta las “dificultades” y más tratándose de un expresidente, que “envuelve todas esas cuestiones de simpatizantes y contrarios, es un embrollo muy grande”.

Pero, “tenemos especialistas para gestionar crisis, negociadores dentro de la Policía Federal, que son capaces de realizar este tipo de negociación sin enfrentamientos”, agregó.

La presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffmann, afirmó ayer que Lula no ha incumplido una orden judicial.

“A él le fue dada por el juez la opción de ir a Curitiba a entregarse y no ejerció ese opción”, dijo.

“El está aquí, en la sede del sindicato (de Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo), que es un lugar público. Todo el mundo sabe dónde está y aquí permanecerá junto con la militancia”, agregó. 

Cautela

Paradójicamente, la intempestiva orden de arresto contra el expresidente brasileño Lula da Silva fue recibida con gran cautela por los dirigentes de partidos conservadores, férreos opositores del líder sindicalista, en su mayoría también investigados por corrupción.

 Lula pierde una nueva apelación que le libraría de la cárcel

El silencio y la moderación reverberaron fuerte, especialmente considerando que la detención de Lula, histórico líder del Partido de los Trabajadores (PT), para cumplir una condena de más de 12 años de cárcel por corrupción y lavado de dinero, eliminaría al favorito para ganar las elecciones presidenciales de octubre.

Los abogados de Lula subrayaron la necesidad de que un “tribunal independiente examine si la presunción de inocencia” del exsindicalista fue “violada”

El presidente Michel Temer guardó silencio. El mandatario conservador se convirtió el año pasado en el primer presidente de la historia de Brasil en ser denunciado por delitos comunes durante su gestión. 

Ambas acusaciones fueron frenadas por la Cámara de Diputados, pero lo esperan una vez que termine su mandato.​

 Estocada mortal a Lula

Es que el vasto escándalo de corrupción conocido como la Operación Lava Jato no solo tiene al borde de la cárcel a Lula, sino también en la mira a Temer y a los principales dirigentes de su partido, el MDB.

Pedido a la ONU

La defensa del exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva presentó ayer una medida cautelar ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para evitar que exlíder sindical sea encarcelado tras el decreto de prisión.

La medida cautelar incluye un pedido para que el gobierno brasileño impida el ingreso en prisión de Lula hasta que se agoten todos los recursos jurídicos, según un comunicado firmado por los abogados del expresidente, Cristiano Zanin Martins, Valeska Teixera Zanin y Geoffrey Robertson.

Los abogados de Lula subrayaron la necesidad de que un “tribunal independiente examine si la presunción de inocencia” del exsindicalista fue “violada”, después de que el Tribunal Supremo rechazara por un estrecho margen un “habeas corpus” para evitar su prisión antes de que fueran agotados todos los recursos en instancias superiores.