•   Washington, Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El vicepresidente estadounidense Mike Pence aseguró ayer que en su participación en la Cumbre de las Américas de Perú trabajará “estrechamente con los aliados de Latinoamérica para hacer responsables a los actores antidemocráticos en la región por sus acciones”, aunque dijo que no irá a Colombia.

Una fuente de la Casa Blanca confirmó a Efe que el vicepresidente viajará a Lima, pero “no irá a Colombia”, la segunda parte del viaje previsto por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien anunció la mañana de ayer que finalmente cancela su primer desplazamiento a la región para centrarse en los acontecimientos en Siria.

“El vicepresidente espera promover políticas que lleven a una aún mayor fortaleza de la economía de EE. UU. y a trabajar estrechamente con los aliados de Latinoamérica para hacer responsables a los actores antidemocráticos en la región por sus acciones”, señaló Jarrod Agen, jefe adjunto del gabinete de Pence, en un comunicado.

Pence se mostró “honrado” de representar a EE. UU. en la octava Cumbre de las Américas, que tendrá lugar el 13 y 14 de abril en Perú, a petición de Trump.

El comunicado del vicepresidente recuerda que ya viajó el pasado año a la región para entrevistarse con los “presidentes de Argentina, Chile, Colombia y Panamá para incrementar la presión sobre el régimen (del presidente venezolano) Nicolás Maduro y negociar mejores tratados comerciales para beneficiar a los trabajadores estadounidenses”.

El asunto sirio

Se trataba del primer viaje planeado de Trump a Latinoamérica desde su llegada a la Casa Blanca en 2017.

“El presidente permanecerá en EE. UU. para supervisar la respuesta estadounidense a Siria y vigilar los acontecimientos globales”, explicó Sarah Sanders, portavoz de la Casa Blanca, en un comunicado.

Trump prometió este lunes responder “contundentemente” al presunto ataque químico registrado en Siria, del que responsabilizó al gobierno de Bashar al-Ásad, y dijo que tomará una decisión en las próximas horas sobre cuál es esa represalia.

No solo Siria ocupa a Trump estos días: el lunes, el FBI allanó una de las oficinas y la residencia de Michael Cohen, el abogado personal del presidente, una iniciativa que enfureció al mandatario.

La cancelación de último minuto de Trump no afecta los planes de su hija Ivanka, asesora especial del mandatario, quien irá a Lima para defender “el lugar de las mujeres en la economía de la región”, según la Casa Blanca.

“Otro desaire ” 

“Trump se saltea la cumbre. Otro desaire más en una larga lista de desplantes hacia la región”, dijo a AFP Christopher Sabatini, experto en relaciones internacionales de la Universidad de Columbia en Nueva York.

Desde la campaña electoral en 2016, la relación de Trump con los latinoamericanos ha estado marcada por duras críticas a los migrantes ilegales —que comparó con “serpientes traicioneras”—, por prácticas comerciales que considera perjudiciales para los trabajadores estadounidenses o por una lucha antidrogas que ve deficiente.

Cada vez que puede amenaza con abandonar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, vigente desde 1994 y crucial en su relación con México, bajo revisión a instancias suyas.

La octava Cumbre de las Américas, la primera desde que Trump asumió, es un foro que Estados Unidos tradicionalmente ha aprovechado para influir en asuntos regionales. 

“Que Trump no vaya a Latinoamérica es una pérdida para la administración estadounidense, especialmente cuando Washington quiere presentarse como un socio preferencial frente a China”, explicó a AFP Jason Marczak, director del centro sobre Latinoamérica del Atlantic Council.