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BAGDAD /AFP

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, llegó ayer sábado por la mañana a Bagdad en una visita sorpresa, en plena oleada de violencia en el país y a nueve semanas de la retirada de las tropas de EU de las ciudades iraquíes, constató una periodista de la AFP.

Esta es la primera visita de Clinton a Irak desde su nombramiento, en enero pasado, como jefa de la diplomacia de Estados Unidos en el gobierno de Barack Obama. Su avión aterrizó en el aeropuerto de Bagdad a las 08H30 (05H30 GMT).

Clinton llegó a Bagdad al día siguiente de un doble atentado suicida que mató a 58 personas cerca del mausoleo del imán Musa al Kadhim, en el barrio de Jadamiya, en el norte de Bagdad, uno de los más importantes lugares santos chiítas en la capital iraquí.

“Estamos informados sobre los atentados suicidas mortíferos que han tenido lugar (el jueves y el viernes) y deseo conocer la evaluación (del general Ray Odierno, jefe de la Fuerza Multinacional) sobre lo que significa este tipo de actos y sobre lo que se puede hacer para impedirlos”, declaró Clinton a su llegada a los periodistas que la acompañaban.

Al menos 140 personas murieron desde el jueves en una serie de atentados suicidas cometidos contra peregrinos chiítas iraníes, una oleada de ataques que recuerda los peores momentos de las violencias interconfesionales en Irak. Se trata también del mes más mortífero de 2009, con 250 muertos y alrededor de 700 heridos.

Clinton afirmó “no temer en este momento” un recrudecimiento de este tipo de violencia, que Irak conoció lamentablemente en 2006, tras un atentado en Samarra contra un lugar santo del chiísmo.

“Los atentados suicida, terribles por la cantidad de muertos y heridos que provocan (...) son la señal desafortunadamente trágica de que los partidarios del rechazo temen que Irak vaya en la dirección correcta”, dijo la secretaria de Estado norteamericano.

“Pienso que en Irak siempre habrá conflictos políticos como en cualquier sociedad, pero creo realmente que Irak en su conjunto avanza en la buena dirección”, subrayó la responsable estadounidense.

Clinton se reunirá, además, del general Odierno, con el presidente iraquí Jalal Talabani, el primer ministro Nuri al Maliki y su homólogo Hoshyar Zebari. También se reunirá con el representante especial del secretario general de la ONU en Irak, Staffan de Mistura, que acaba de presentar un informe muy esperado sobre las 15 “regiones disputadas” entre árabes y kurdos, en particular la rica provincia petrolera iraquí de Kirkuk (norte).

En 2008, el nivel de violencia en Irak se redujo luego de que las fuerzas estadounidense-iraquíes reclutaran masivamente a milicias de ex insurgentes.

Pero la reciente oleada de ataques, ha puesto en tela de juicio, la capacidad de las fuerzas iraquíes para asumir solas la seguridad del país.

“Queremos garantizar de nuevo al pueblo iraquí nuestro compromiso en favor de la estabilidad, la seguridad y la autosuficiencia de Irak”, dijo Clinton, antes de subrayar la necesidad de “no intervenir en asuntos políticos internos” de Irak, donde a fin de año se llevarán a cabo elecciones.

La visita de Clinton tiene lugar a nueve semanas de la retirada de las tropas estadounidenses de las ciudades iraquíes, que deberán abandonar el país de aquí a finales de 2011.

Su llegada a Irak tiene lugar dos semanas después de la visita sorpresa que hizo a Bagdad el propio presidente Obama, que advirtió que los próximos 18 meses serán decisivos para este país.

A fines de febrero, Obama anunció que la mayor parte de los 140,000 soldados desplegados en Irak, habrán abandonado el país antes del 31 de agosto de 2010 y que permanecerá una fuerza de 35,000 a 50,000 hombres.

El acuerdo alcanzado entre Bagdad y Washington estipula la retirada total de las fuerzas estadounidenses antes de fines de 2011.


El viernes llegó a Irak el nuevo embajador de Estados Unidos en Bagdad, Christopher Hill.


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