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QUITO /AFP

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, fue reelegido para gobernar hasta 2013 en los comicios generales de este domingo, que le depararon un inédito triunfo en primera vuelta, según tres encuestas privadas a bocas de urna.

Correa obtuvo un promedio de 55% de los votos válidos y una ventaja de 28 puntos sobre su inmediato rival, el candidato nacionalista Lucio Gutiérrez (27%), lo que hace innecesario un balotaje.

El mandatario reelecto se atribuyó una “abrumadora victoria” inmediatamente después de conocerse los resultados extraoficiales. “Mis primeras palabras son de profundo agradecimiento al pueblo ecuatoriano dentro y fuera de la patria (...) porque hemos ganado abrumadoramente”, dijo Correa en una conferencia de prensa en la ciudad de Guayaquil.

La firma Santiago Pérez anticipó la victoria del jefe de Estado con 54%, mientras Cedatos-Gallup le atribuyó un 55% de los sufragios al igual que CMS.

Los tres sondeos le dieron una ventaja arrolladora frente a Gutiérrez y el magnate bananero Alvaro Noboa (con un promedio de 9%).

De confirmarse las tendencias, el líder socialista de 46 años será el primer presidente reelecto en más de tres décadas y su triunfo sepultará una década de inestabilidad en la que sus tres antecesores fueron destituidos en medio de revueltas populares.

Asimismo, sería la primera vez que los ecuatorianos eligen a su presidente en una sola vuelta desde el retorno a la democracia en 1979.

Para evitar el balotaje un candidato requiere de al menos 40% de los votos y una diferencia de 10 puntos sobre su inmediato rival, de acuerdo con la ley.

Correa también espera consolidar una mayoría legislativa con la que pueda gobernar a sus anchas hasta 2013, cuando podrá postularse a otro período de cuatro años.

El oficialismo calcula quedarse con la mitad de los 124 escaños de la Asamblea Legislativa, y alcanzar varias alcaldías y prefecturas (gobernaciones).

Durante la campaña, Correa recordó que en caso de que su plan de gobierno fuera obstruido en el Legislativo, la Constitución lo faculta para disolverla y anticipar elecciones en las que también deberá poner su cargo a consideración.

Las encuestas vaticinan, sin embargo, una derrota del oficialismo en Guayaquil (suroeste), la ciudad más próspera del país y bastión opositor, adonde se trasladó el mandatario para esperar resultados.

Casi 10.5 millones de personas estaban habilitadas para sufragar en este proceso electoral, el cuarto en los últimos dos años y medio y el primero bajo la actual Constitución aprobada en referendo en septiembre.

“Nunca doy por seguro nada. Yo trabajo como el primer día y suponiendo que no tengo un solo voto, ya todo está en manos de Dios y del pueblo ecuatoriano”, había declarado Correa poco después de votar en Quito.

Las autoridades electorales y de gobierno dieron un parte de normalidad al término del proceso. “Fue un proceso electoral con normalidad y esperamos que no haya inconvenientes en el ingreso de resultados oficiales”, dijo Omar Simon, jefe del Consejo Electoral Ecuador.

Sin embargo, Gutiérrez denunció una supuesta manipulación de los votantes por parte del gobierno, mediante la entrega de dádivas, y criticó la inoperancia de los observadores internacionales.

“Esperamos que nos permitan que las elecciones sean transparentes, porque en caso contrario puede haber algún problema de Ecuador si es que hay una manipulación masiva de la voluntad del pueblo”, declaró.

Según las encuestas a boca de urna, Correa obtuvo un nuevo voto de confianza para gobernar hasta 2013 al cabo de dos años de gestión en que ha privilegiado a los pobres con la entrega de subsidios para vivienda y la gratuidad en educación y salud.