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La secretaria de Seguridad Nacional (DHS) de EE.UU., Kirstjen Nielsen, advirtió ayer a los miembros de la caravana de centroamericanos que han cruzado México en las últimas semanas, que llegar a EE. UU. en grupo no les da más derecho que otros migrantes para quedarse en el país.

“Participar en una caravana no otorga derechos adicionales”, apuntó Nielsen al ser preguntada sobre las aspiraciones de asilo de los integrantes de este grupo de migrantes, ante el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes de EE. UU.

“Si ingresan ilegalmente en nuestro país o si presentan una solicitud de asilo falsa, serán enjuiciados”, aseguró la titular del DHS, que también dijo que cualquier persona que ayude o entrene a migrantes para violar las leyes federales de migración también se las verá con la justicia estadounidense.

La caravana migrante, integrada en su mayoría por hondureños, arrancó el pasado 25 de marzo en Tapachula, en el sur de México, y finalizó oficialmente dos semanas después en la capital mexicana, tras lo cual, aquellos integrantes que lo desearon, continuaron en pequeños grupos su camino hacia EE. UU.

El grupo llegó a estar compuesto por 1,500 personas y, coincidiendo con su avance, el presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó el despliegue en la frontera con México de la Guardia Nacional, un cuerpo de reserva de las Fuerzas Armadas que actualmente tiene unos 900 miembros en la zona limítrofe, según datos oficiales.

Casos migratorios en tribunales

Ante esta llegada masiva de centroamericanos al límite sur de EE. UU., Nielsen anunció este lunes que el Gobierno está tomando una serie de medidas para garantizar que todos los casos migratorios se resuelvan lo antes posible en los tribunales.

Entre otras cosas, Nielsen explicó el envío de funcionarios del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) para que tramiten las peticiones de asilo y de abogados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), encargado de detener a los indocumentados.

Medios estadounidenses informaron de la llegada la semana pasada a California de 50 miembros de una caravana de migrantes centroamericanos.

Aministía Internacional (AI) instó este martes a México y Estados Unidos a que dejen de “demonizar” a los miembros de la caravana migrante y respetar su derecho a solicitar asilo, y apuntó que devolver a los solicitantes a sus países de origen sería una violación de las obligaciones legales nacionales e internacionales de ambas naciones.