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  • AFP

México entró en un momento clave de la epidemia de gripe porcina que ha dejado más de un centenar de muertos "probables" y las autoridades profundizaron las medidas de emergencia. El secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, anunció la suspensión de clases en los distintos niveles educativos en todos los estados de México, hasta el próximo 6 de mayo, a causa de la epidemia de gripe porcina que dejó al menos 22 muertos confirmados. En conferencia de prensa, el funcionario admitió que el país enfrenta el momento más álgido de la epidemia de influenza porcina, por lo que "desgraciadamente" los casos seguirán incrementando.

En su informe, Córdova detalló que el número de muertos durante la actual contingencia aumentó a 149, aunque insistió en que se realizan las investigaciones para determinar si fueron causadas por la influenza porcina. Asímismo, señaló que mil 995 personas han sido ingresadas por neumonía grave a los hospitales, de los cuales 776 siguen hospítalizados y mil 70 han sido dados de alta.

La actividades educativas en todos los niveles ya se habían suspendido en la Ciudad de México y sus suburbios, una de las regiones más pobladas del mundo, con 20 millones de habitantes y la más afectada por la epidemia, pero hoy la medida es extendida a todo el país para enfrentar la situación.

Ausentismo laboral
Con cubrebocas y sin consumir alimentos de la calle como ocurre habitualmente, los habitantes de la capital mexicana regresaron a sus labores preocupados por la epidemia de la gripe porcina, que desencadenó un marcado ausentismo, sobre todo femenino, en ámbitos privados y estatales.

En las calles que conducen al complejo de oficinas de 40 pisos de la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), la empresa más grande del país, el paisaje estaba salpicado de cubrebocas azules, recurso para evitar el contagio. En uno de los accesos de la enorme torre, donde laboran unas 10.000 personas, un delegado del sindicato de Pemex interroga a las mujeres: "¿Son trabajadoras sindicalizadas o de confianza? Las sindicalizadas se van a su casa, regresen hasta el 6 de mayo". "Esta mañana recibimos la orden de nuestro secretario general del sindicato de que todas las compañeras están amparadas, tienen la orden de retirarse", según un delegado al estimar en unas 2.700 el número de sindicalizadas.

Esto es para evitar riesgos de contagio y "también porque por la suspensión de clases muchas compañeras tienen que quedarse en su casa para atender a sus hijos". En los accesos la Torre de Pemex, dos médicos detectan a los trabajadores con enfermades de las vías respiratorias para remitirlos en lo inmediato a la clínica ubicada dentro del edificio.

"¡Que bueno que me regresaron a mi casa! Tengo a mis cuatro hijos, que tienen entre seis y 12 años, solos, ni hay quien los cuide", dijo Rocío Avila, una empleada que platica con otras compañeras. La plática dominante en calles, casas y oficinas es la gripe porcina que transformó este fin de semana a la megaurbe de unos 20 millones de habitantes en un terreno semidesierto y que hoy no vivió el acostumbrado caos vehicular de vehículos.

Paulino Sánchez, de 41 años, escribe con gesto de fastidio que no alcanza a cubrir el tapabocas un mensaje en su teléfono móvil para informar a la oficina de gestoría legal para la que trabaja que el juzgado al que debía acudir está cerrado. "Me regreso a la oficina porque hay poca gente, faltaron algunos, sobre todo mujeres que tienen hijos", explicó Paulino.

De su lado, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), que reúne a las principales firmas privadas de todo el país, exhortó a sus agremiadas a adoptar las medidas preventivas de las autoridades sanitarias, no sancionar el ausentismo de posibles enfermos y reducir al máxima la asistencia de personal. En algunas oficinas gubernamentales se ha permitido el austentismo del personal femenino y de posibles enfermos, se distribuyen cubrebocas y se siguen las medidas precautorias dictadas por el ministerio de Salud.