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  • AFP

Un fuerte sismo de 6 grados acabó de atemorizar hoy a los habitantes de Ciudad de México y les trajo a la memoria tragedias pasadas. Una coincidencia algo cruel hizo que los 25 estremecedores segundos que duró el sismo coincidieran con el instante en que el ministro de Salud, José Ángel Córdova, informaba a los medios que 46 personas más murieron probablemente por el virus el domingo, con lo que la cifra total escala hasta los 149.

"¡Está temblando!, ¡está temblando!", gritaron varios reporteros cuando se empezó a sentir el movimiento de tierra en el patio central del ministerio de Salud, donde se celebraba la conferencia al aire libre debajo de una carpa, como medida de precaución para prevenir el contagio de la gripe porcina. "Es que están tirando el edificio de enfrente y el trabajo de las excavadoras se siente aquí", fue lo primero que atinó a decir el ministro.

Pero todas las dudas se disiparon cuando la carpa se empezó a balancear de manera evidente y los empleados del ministerio empezaron a salir de las oficinas. Con todo, Córdova, Alonso Lujambio, ministro de Educación, y los reporteros aguantaron en su sitio los tensos segundos que tardó en cesar el temblor y la conferencia continuó.

No se han reportado por el momento daños personales o estructurales a consecuencia del sismo de 6 grados, con epicentro en el estado de Guerrero, al sur de México, pero sólo por un momento logró que la epidemia, la noticia de más impacto en el mundo, pasara a un segundo plano en el país azteca, sobre todo porque la mayoría de los capitalinos todavía guarda fresco el recuerdo del devastador terremoto de 8,1 grados Richter del 19 de septiembre de 1985 que dejó 6.000 muertos, según cifras oficiales, y 30.000 de acuerdo a datos extraoficiales.