•   Nueva Delhi, India  |
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  • AFP

Una adolescente india luchaba este lunes por su vida después de haber sido violada, rociada con combustible y quemada, anunció la policía local, siendo éste el segundo caso de estas características en los últimos días en el país asiático.

India se ha visto sacudida en las últimas semanas por varios escándalos de violaciones que han devuelto al primer plano el flagelo de la violencia sexual en una sociedad todavía muy patriarcal en la que prevalece la cultura del silencio.

Ingresada en un hospital privado, "la joven sufre quemaduras de primer grado en el 70% de su cuerpo", declaró a la AFP Shailendra Barnwal, alto mando policial del distrito de Pakur, en el estado de Jharkhand (este).

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Las fuerzas del orden detuvieron a un joven de 19 años que vive en el mismo barrio que la víctima, de 17. "Roció a la adolescente con queroseno y la quemó", señaló Barnwal.

La agresión se registró el viernes, el mismo día y en la misma región en la que una adolescente de 16 años fue violada y quemada viva. El caso escandalizó e indignó a la opinión pública.

El principal sospechoso y el jefe del pueblo donde se produjeron los hechos se encuentran también detenidos, y la familia de la víctima está bajo protección especial de la policía.

La joven del distrito de Chatra había sido secuestrada en su casa el jueves pasado mientras su familia asistía a una boda y violada en un bosque.

La familia presentó una denuncia ante el consejo de ancianos del pueblo, que el viernes ordenó a dos acusados a hacer cien abdominales y pagar una multa de 50.000 rupias (750 dolares).

Furiosos por esta sentencia, los sospechosos propinaron al parecer una paliza a los padres de la joven e incendiaron su vivienda con ella dentro.

Corte Suprema

Estos trágicos acontecimientos tienen lugar después de un endurecimiento de la legislación relativa a las agresiones sexuales en India, a raíz de una violación colectiva en 2012 que conmocionó al mundo.

El gobierno indio instauró recientemente la pena de muerte para los violadores de niños menores de 12 años luego de la violación en grupo y el asesinato de una niña musulmana de 8 años en Kathua, en el estado de Jammu y Cachemira (norte).

Según la policía, este crimen tenía una dimensión política. Ilustra las tensiones comunitarias en India, donde los nacionalistas hindús del primer ministro Narendra Modi gobiernan desde 2014.

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Según las conclusiones de la investigación, vecinos de la mayoría hindú de la región de Jammu violaron y mataron a la niña para aterrorizar a su comunidad musulmana nómada, e incitarla a abandonar la zona.

La detención de ocho sospechosos provocó manifestaciones de hindús que denunciaron la investigación policial como sesgada.

Una muestra del contexto explosivo imperante es que la Corte Suprema puso el mes pasado bajo protección policial a la familia de la víctima y a su abogada, que dice haber recibido amenazas de muerte.

En otra decisión, este lunes, la principal instancia jurídica de este país de 1.250 millones de habitantes ordenó el traslado del juicio de Kathua a Pathankot, ciudad cercana pero situada administrativamente en otro estado.

En 2016 se denunciaron unas 40.000 violaciones en India, pero los expertos creen que esta cifra sólo representa la "parte visible del iceberg" debido a la cultura del silencio que impera en India.