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  • AFP

El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, afirmó que sus enemigos políticos aprovechan el escándalo que lo liga con reclamos de paternidad de tres mujeres para calumniarlo, en una supuesta conspiración para derrocarlo, a apenas 8 meses de iniciado su mandato.

Lugo calificó de "patraña", en conferencia de prensa, una acusación que lo señala como cómplice del secuestro de Cecilia Cubas, la hija del ex presidente Raúl Cubas, asesinada en 2005 por sus sicarios. "No permaneceremos de brazos cruzados. Jamás permitiremos que millones de paraguayos que optaron por el cambio sean víctimas de estos ingenieros de la conspiración", sostuvo el jefe de Estado.

El presidente se refería al testimonio de un agricultor publicado por un medio de prensa local que le atribuyó haber participado del traslado de Cecilia Cubas a un campamento campesino cuando estaba secuestrada. "Lamentablemente se le atribuye algún nivel de relevancia a un testimonio que no cuenta con otro fin que la difamación", manifestó Lugo que calificó de "testigo alquilado" a su acusador.

El mandatario, además, reveló las diferencias que mantiene con el actual vicepresidente, Federico Franco. "Es una realidad, no lo vamos a negar, no lo vamos a esconder. No pensamos igual en todos los aspectos", afirmó. El senador liberal Alfredo Jaeggli le pidió a Lugo renunciar para dejar en el cargo a Franco como fórmula para terminar el debate en torno a las demandas de paternidad en contra del ex obispo.