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  • AFP

El mundo, que vigilaba de cerca el continente asiático temiendo una pandemia gripal de origen aviario, parece hoy mejor preparado para enfrentarse a la amenaza de la gripe porcina, procedente contra todo pronóstico de América. Las tres pandemias observadas en el siglo XX - la gripe española en 1918, la gripe asiática en 1957 y la gripe de Hong Kong en 1968 - dieron la vuelta al mundo en un plazo de seis a nueve meses. Hoy en día, con la rapidez y el volumen del tráfico aéreo internacional, un virus pandémico podría propagarse mucho más rápidamente.

Desde 2003 y el brote en Asia de la cepa H5N1 del virus de la gripe aviaria, especialmente violenta, la Organización Mundial de la Salud (OMS) no cesó de estar pendiente del riesgo de una nueva pandemia, reclamando una mejor preparación tanto a nivel internacional como a nivel de los Estados. El número de casos de gripe porcina confirmados por la OMS es de 79 a nivel mundial, donde México es el principal afectado.

La epidemia de la neumonía atípica (SRAS), que causó más de 800 muertos en el mundo, 350 de los cuales registrados en China, supuso en 2002-2003 una primera alerta, y "familiarizó" al gran público con las máscaras de protección, los controles de temperatura en los aeropuertos y las habitaciones de aislamiento en los hospitales.

Medidas que hoy están utilizadas frente a un nuevo virus de tipo H1N1, de los que se registraron ya algunos casos en Europa y Oriente Medio, en viajeros que estuvieron en México. "En una época en la que la gente viaja en avión muy rápidamente a través del mundo, no hay ninguna región donde el virus no pueda expandirse", explicó ayer el número dos de la OMS, Keiji Fukuda. De hecho, los Estados empezaron a anunciar medidas de prevención como desaconsejar los viajes a México, aunque la OMS juzgue estas medidas poco eficaces.

Desde la entrada en vigor del Reglamento Sanitario Internacional (RSI) el año pasado, los Estados tienen que cooperar con la OMS en un plazo de 24 horas en caso de alerta epidémica. Responsable de la coordinación internacional en caso de pandemia (detección del virus, reservas de vacunas, cuarentenas o restricciones de viajes), la OMS se compromete también a brindar ayuda, en especial económica, a los países que lo necesiten.

A nivel estatal, muchos gobiernos han acordado planes contra la pandemia, incluyendo la responsabilidad médica, la organización socioeconómica o la cuestión de la seguridad, y se han realizado a menudo ejercicios de preparación. Se han constituido reservas de máscaras y de medicamentos antivirales. Los Estados tienen almacenados cerca de 220 millones de tratamientos de Tamiflu, uno de los antivirales eficaces contra el virus de la gripe porcina junto con el Relenza.

El virus de la gripe porcina no tiene que suplantar la amenaza de la gripe aviaria. "Se tiene que seguir también con atención lo que pasa con el virus H5N1", estimó el director general de la Sanidad francesa, Didier Houssin. "Bajo el pretexto que miramos hacia el este, y que de repente nos sorprende lo que pasa en el oeste, no se debe olvidar que el virus H5N1 sigue muy activo", señaló.

Una pandemia de la misma importancia que la gripe española de 1918-1920 causaría entre 51 y 81 millones de muertos en el mundo, 96% de ellos en los países en desarrollo, estimó la revista médica británica The Lancet.