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  • EFE

El Consejo de Derechos Humanos (CDH) de Naciones Unidas aprobó hoy el envío de una misión internacional e independiente para investigar todas las supuestas violaciones de los derechos humanos durante las protestas de palestinos en los territorios palestinos ocupados, particularmente en Gaza. Los miembros de esa comisión serán elegidos por el presidente del CDH, el embajador de Eslovenia, Vojislav Suc, y tendrán la tarea de identificar a los responsables de posibles crímenes y recomendar la manera más eficaz de hacer justicia.

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En la misma resolución -aprobada por 29 votos a favor, 2 en contra y 14 abstenciones- se pide a Israel que colabore con esa comisión y que autorice la entrada al país y a los territorios palestinos de los miembros de la comisión. Asimismo, se insta a todos los que tengan influencia que se aseguren de que las protestas transcurren de forma pacífica y que se eviten acciones que pongan en riesgo la vida de los civiles.

De acuerdo con los reportes, más de 60 protestantes palestinos han muerto durante los ataques y cerca de 2500 personas fueron heridas cerca de la frontera de Israel.

Durante la sesión especial que el CDH dedicó a la situación de violencia acaecida en Gaza, la ONU pidió al Gobierno israelí poner fin a la ocupación de los territorios palestinos y que juzgue a quienes han disparado contra manifestantes desarmados. "La ocupación debe terminar, de modo que el pueblo de Palestina pueda ser liberado", dijo el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, el jordano Zeid Ra'ad Al Hussein. Al Husein afirmó que los que han muerto en las manifestaciones pacíficas, "y que estaban completamente desarmados", recibieron disparos "en la espalda, en el pecho, en la cabeza y en las extremidades".

En su comparecencia, Al Husein respaldó la idea de una investigación internacional sobre esos hechos. Las cifras que maneja la ONU indican que los civiles palestinos muertos durante las protestas, particularmente el pasado lunes, se sitúan entre 87 y un centenar, mientras que los heridos suman 1.360. En su intervención ante el CDH, el relator especial de la ONU sobre los derechos humanos de los palestinos, Michael Lynk, sostuvo que el "asesinato deliberado" es un crimen de guerra de acuerdo al Estatuto de Roma, en referencia a los sucesos de Gaza.

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Link argumentó que la responsabilidad de la violencia en Gaza recae sobre Israel y sus autoridades políticas y militares, responsables de once años de bloqueo económico, comercial y de tránsito que afecta a los dos millones de habitantes de la franja. La embajadora de Israel ante la ONU en Ginebra, Aviva Raz Scechter, respondió a todas esas acusaciones y rechazó cualquier responsabilidad de su gobierno, al tiempo que afirmó que su país "sólo se defiende a si mismo, como lo haría cualquier otro Estado".

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Sostuvo que el culpable de lo ocurrido es el movimiento islamista palestino Hamás (que controla Gaza), "que dirigió a su población hacia una contienda violenta contra Israel, utilizándola como escudos humanos". Por su parte, Estados Unidos defendió con firmeza a Israel y también presentó a Hamás como el único responsable de la tragedia de la última semana. "Rechazamos la afirmación de que se han cometido violaciones de los derechos humanos y recordamos que la escalada de violencia (en Gaza) es bastante pequeña, comparada con situaciones peores que se registran en todo el mundo", dijo el diplomático estadounidense Theodore Allegra.

Por su parte, la Unión Europea urgió a Israel a respetar el derecho de los palestinos a manifestarse pacíficamente y a ejercer la fuerza únicamente como último recurso y de manera proporcional. China solicitó a ambas partes que "abandonen la violencia" y abogó por reiniciar negociaciones de paz para el reconocimiento de Palestina como un Estado soberano y con Jerusalén Oriental como su capital. Brasil y México, entre otros países de Latinoamérica, apoyaron esa idea por considerarla la única forma de solucionar el conflicto entre Israel y Palestina.