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“No hemos recibido notificación del gobierno venezolano a través de los canales diplomáticos”, dijo a AFP un funcionario del Departamento de Estado. Pero si se confirma la expulsión, “Estados Unidos podría tomar las medidas recíprocas pertinentes”.

“Rechazamos completamente las acusaciones falsas hechas por Maduro”, añadió bajo condición de anonimato, en alusión a “reportes de que el régimen de Maduro tiene intención de declarar (al) encargado de Negocios, Todd Robinson, y al jefe de misión adjunto, Brian Naranjo, personas non gratas”.

En cadena de radio y televisión este martes, Maduro ordenó la expulsión de Robinson y Naranjo, rechazando airadamente las sanciones económicas impuestas por Washington tras considerar su reelección una “farsa”.

“He declarado persona non grata al encargado de negocios de Estados Unidos, el señor Todd Robinson, y al jefe de la sección política, Brian Naranjo. Anuncio su retiro en 48 horas, por la unión y la independencia nacional”, dijo el mandatario.

Maduro denunció una “conspiración permanente” y señaló a Naranjo como el representante en Caracas de la agencia central de inteligencia estadounidense (CIA).

El mandatario socialista, reelecto hasta 2025 en comicios boicoteados por la oposición y desconocidos por buena parte de la comunidad internacional, dijo responder a un decreto firmado el lunes por su homólogo estadounidense, Donald Trump, que busca restringir el financiamiento del país petrolero, sumido en una de sus peores crisis económicas.

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. EFE/END

Conspiración militar

El mandatario acusó a Robinson de participar en conspiración militar, económica y política, así como de haber “violado la ley internacional de manera descarada”, y dijo tener pruebas que presentará luego.

Señaló que la Cancillería venezolana le había llamado la atención al diplomático “más de 10 veces, en privado, en público, por escrito, de manera verbal” pero, insistió, el estadounidense no cesó y se comportó como un “activo conspirador”.

Robinson tiene menos de un año en Caracas y es el más alto representante de EE. UU. en Venezuela, dado que ambos países no intercambian embajadores desde hace ocho años, producto de la conflictividad que se ha mantenido en las relaciones diplomáticas desde que se inició la llamada Revolución Bolivariana en 1999.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Archivo/END

Estados Unidos, igual que numerosos países, no reconoció la victoria de Maduro en las recientes votaciones, en las que no participó el grueso de la oposición local por considerarlas fraudulentas y que en cambio llamó a la abstención.

La administración de Donald Trump impuso el pasado lunes nuevas sanciones económicas al gobierno de Maduro al limitar la venta de deuda y activos públicos venezolanos en territorio estadounidense.

A juicio de Maduro, estas sanciones “ofenden la dignidad nacional, hacen daño, generan sufrimiento al pueblo”, por lo que expresó hoy su “repudio a la conspiración permanente”.