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  • AFP

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, prometió derrotar las sanciones de Estados Unidos y corregir el rumbo económico del país, hundido en una grave crisis, al jurar este jueves como mandatario reelecto para un segundo periodo que comenzará en enero de 2019.

Maduro, con la banda presidencial, juró ante la oficialista Asamblea Constituyente tras ganar los comicios del pasado domingo, boicoteados por la oposición y desconocidos por parte de la comunidad internacional.

En su discurso, el mandatario socialista, de 55 años, admitió que las sanciones impuestas por Washington tras su reelección traerán más dificultades al país petrolero, pues impiden conseguir recursos y "hacer las importaciones necesarias".

El gobernante venezolano, Nicolás Maduro, se mantendrá en el poder hasta el año 2025 y con el apoyo certificado de menos de un tercio de los electores según los cuestionados resultados "No puedo engañar a nadie, nos van a crear graves dificultades, dolorosas dificultades, que vamos a enfrentar paulatinamente, las vamos a derrotar. Las sanciones de Trump serán anuladas y derrotadas", aseveró.

Venezuela vive la peor crisis de su historia reciente: hiperinflación, escasez de comida y medicinas, caída brutal de la economía y de la producción de crudo a su nivel más bajo en tres décadas: 1,5 millones de barriles diarios, frente a 3,2 millones de 2008.

"Hace falta una rectificación profunda, hay que hacer las cosas de nuevo y mejor. No estamos haciendo las cosas bien y tenemos que cambiar este país", reconoció Maduro ante la cúpula militar y de gobierno.

El mandatario, en el poder desde 2013, ordenó a su ministro de petróleo y presidente de la petrolera PDVSA, general Manuel Quevedo, pedir apoyo a la OPEP, Rusia, China y países árabes para aumentar la producción diaria en un millón de barriles.

También prometió trabajar por la reconciliación y ofreció liberar a opositores presos que no hayan cometido crímenes graves, para "superar las heridas" de las protestas en su contra, que dejaron unos 200 muertos desde 2014.

"Vamos a salir adelante"

Con una abstención récord de 54%, Maduro se impuso con 68% de los votos contra 21% del exchavista Henri Falcón, quien se postuló a contravía de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y luego desconoció los resultados.

Henri Falcón

Estados Unidos, la Unión Europea y el Grupo de Lima (Canadá y 13 países de América Latina y el Caribe) rechazaron la elección por considerar que no fue libre, representativa ni transparente.

Apenas proclamado Maduro presidente, Donald Trump aprobó el lunes un decreto que prohíbe a los estadounidenses comprar activos y cuentas por pagar del país sudamericano y de PDVSA, buscando complicarle el acceso a recursos.

En represalia, Caracas expulsó a los dos mayores representantes de Estados Unidos en Venezuela -carecen de embajadores desde 2010-, y en reciprocidad Washington ordenó la salida de dos altos diplomáticos venezolanos.

Estados Unidos, que compra un tercio de la producción de crudo venezolano, ya había prohibido a sus ciudadanos negociar deuda nueva de Venezuela y de PDVSA, en default parcial, y amenaza con un embargo petrolero.

"Cualquier sanción, incluidas las más leves, representará un inconveniente para PDVSA, que reducirá aún más su flujo de caja" en medio de la acelerada caída de la producción petrolera, estimó Eurasia Group.

Pero "vamos a salir adelante", insistió Maduro este jueves.

La UE, Estados Unidos y Canadá sancionaron a decenas de jerarcas venezolanos. En la lista de Washington figuran incluso Maduro y el número dos del chavismo, Diosdado Cabello.

El Grupo de Lima, por su parte, llamó a consultas a sus embajadores en Venezuela y acordó actuar para bloquear fondos internacionales destinados a Caracas.

En busca de legitimidad

Todos los cargos de elección popular deben juramentarse ante la Constituyente, pero su presidenta, Delcy Rodríguez, quien juramentó a Maduro, leyó un decreto según el cual, además de este acto, se realizará la investidura el 10 de enero.

El acto de este jueves "es otro capítulo de la farsa con la que se ha pretendido expropiar a los venezolanos su derecho a elegir un nuevo presidente", aseveró la MUD en un comunicado.

Según la Constitución de 1999, que está siendo reformada por la Constituyente, el presidente electo debe posesionarse el 10 de enero ante el Parlamento.

Pero el Legislativo, de mayoría opositora, fue declarado en desacato por el Tribunal Supremo de Justicia -de línea oficialista-, que considera nulas todas sus decisiones.

"Adelanta la juramentación porque no quiere dejar el vacío de aquí a enero. Necesita darse legitimidad en el proceso, aunque sea la legitimidad chavista", declaró a la AFP el analista Luis Vicente León.

Tras el acto ante la Constituyente, Maduro acudía a un acto en el Ministerio de Defensa, en Caracas, para recibir una "reafirmación de lealtad" del alto mando militar, según el gobierno.

La Fuerza Armada, considerada el principal sostén de Maduro, adquirió enorme poder político y económico durante este gobierno, incluidos los estratégicos sectores de alimentación y petróleo.