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Corea del Norte aseguró el viernes que sigue dispuesta a dialogar con Estados Unidos "en cualquier momento" aunque Donald Trump haya anulado la cumbre con Kim Jong Un, en un gesto que volvió a sumir en la incertidumbre a la península coreana.

El presidente estadounidense anunció el jueves que anulaba la cumbre prevista con el líder norcoreano, alegando la "abierta hostilidad" mostrada por el régimen de su país, al que advirtió contra cualquier decisión "estúpida o irresponsable".

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La reacción inicial de Corea del Norte ha sido bastante comedida. Aunque el primer viceministro de Relaciones Exteriores norcoreano, Kim Kye Gwan, calificó este viernes de "extremadamente lamentable" la decisión de Trump, dejó una puerta abierta al diálogo.

"Reiteramos a Estados Unidos nuestra disposición a sentarnos cara a cara en cualquier momento y en cualquier forma para resolver el problema", dijo, subrayando que "el repentino anuncio de la anulación de la reunión" efectuado por Trump fue "inesperado" para Pyongyang.

Trump informó de su decisión a través de una carta de unas veinte páginas dirigida a Kim Jong Un y divulgada por la Casa Blanca.

La euforia inicial suscitada por la cumbre entre ambos líderes se había enfriado en los últimos tiempos, con un cruce de reproches.

Corea del Norte volvió por ejemplo a tachar el jueves de "estúpidas" e "ignorantes" unas declaraciones del vicepresidente estadounidense Mike Pence sobre la desnuclearización del país asiático.

"Siento que es inapropiado, en este momento, tener esta reunión tan largamente planeada" para el 12 de junio en Singapur, escribió Trump en la misiva, publicada el mismo día que Pyongyang anunciaba el desmantelamiento de su sitio de ensayos nucleares de Punggye-ri.

- Decepción generalizada -

Numerosos dirigentes extranjeros expresaron su decepción, empezando por el presidente surcoreano Moon Jae-in, que evocó un giro de los acontecimientos "profundamente lamentable".

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"Parece que [Corea del Norte] sigue siendo honesta a la hora de poner en práctica el acuerdo y en sus esfuerzos para la desnuclearización y la construcción de la paz", comentó no obstante el ministro surcoreano de Unificación, Cho Myoung-gyon.

China, la única aliada importante de Pyongyang, llamó a Corea del Norte y Estados Unidos a mostrar "buena voluntad" y "paciencia".

Y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, aseguró que respetaba y apoyaba la decisión del presidente Trump.

El dirigente estadounidense invirtió mucho capital político en el encuentro con Kim, pero a medida que se acercaba su fecha, la brecha entre ambas partes resultó ser cada vez más evidente.

Corea del Norte declaró que nunca renunciaría a su arsenal nuclear mientras se sintiera amenazada ante una posible agresión estadounidense.

Un alto responsable estadounidense lamentó que los norcoreanos no se presentaran la semana pasada a una reunión con responsables de la Casa Blanca en Singapur para preparar la cumbre entre Trump y Kim.

"No nos dijeron nada, sólo nos dieron plantón", explicó.

- "Modelo libio" -

Estados Unidos consideró las críticas de Pyongyang a sus ejercicios militares con Corea del Sur y su decisión de cancelar entrevistas con los surcoreanos como violaciones de sus compromisos previos al encuentro entre líderes.

Washington tampoco apreció el hecho de que el régimen norcoreano no invitara a expertos internacionales para comprobar el desmantelamiento de sus instalaciones de ensayos nucleares de Punggye-ri, oculto bajo una montaña cerca de China.

Según Kim Kye Gwan, las declaraciones airadas de Pyongyang sólo son "represalias por las lamentables palabras de la parte estadounidense que busca la desnuclearización unilateral".

Tanto Pence como el consejero de seguridad nacional de Trump, John Bolton, mencionaron el "modelo libio" para Corea del Norte.

Tras haber renunciado a su programa nuclear, el líder libio Muamar Gadafi fue ejecutado años después, en 2011, a raíz de un alzamiento popular apoyado por bombardeos de la OTAN.

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"En el concurso para determinar quien es el líder más errático, el presidente Trump vence claramente a Kim Jong Un", comentó Joe Wit, fundador de la web dedicada a Corea del Norte 38 North. "Su inestabilidad sume a todo el mundo en la perplejidad, incluidos nuestros aliados surcoreanos", añadió.

Otros consideran, sin embargo, que la decisión de Trump podría provocar nuevas concesiones de Pyongyang.

"Corea del Norte tendrá que presentar proyectos más precisos para la desnuclearización si quiere conversar en el futuro", dijo a la AFP Go Myong-hyun, analista del Instituto Asan de Estudios Políticos.