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Los países de la Unión Europea (UE) abogaron ayer por presionar a Venezuela con más sanciones tras unas elecciones presidenciales que no considera “legítimas ni libres”, en las que salió reelegido Nicolás Maduro como jefe del Estado, y pidió a Caracas la celebración de unos comicios “democráticos”.        

Los países, representados por los ministros de Exteriores reunidos en Bruselas, llegaron ayer a un acuerdo político para adoptar nuevas “medidas restrictivas” contra Venezuela, con una ampliación de la lista de las personas ya sancionadas.

No obstante, no se espera que la UE dé a conocer oficialmente los nombres hasta su próxima reunión, en junio. 

Los ministros de Exteriores decidieron ya en enero, sanciones contra siete altos cargos del gobierno de Maduro por la “represión” en el país, a los que se les congelaron sus bienes y se les prohibió la entrada a la UE. 

A estas medidas se suman las impuestas en noviembre, un embargo de armas y un veto a material que pueda utilizarse para la “represión interna” en Venezuela. 

El ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, calificó las nuevas sanciones como parte del “incremento de la presión”, con el que la UE espera “convencer” a Maduro, para buscar “una salida auténticamente democrática”.

“Esperamos que el incremento de la presión, no solo por parte de la UE, convenza al régimen de que la única salida es un diálogo con todas las fuerzas políticas y sociales y una salida auténticamente democrática que pare la deriva autoritaria del régimen”, dijo a los periodistas en una rueda de prensa, tras la reunión.

Dastis subrayó que los países han mostrado su voluntad de “ampliar el número de personas afectadas por las medidas unilaterales y restrictivas”, aunque recordó que estas son “al mismo tiempo reversibles si las autoridades venezolanas cambiaran su modo de proceder”.

En línea con el mensaje de la UE, el titular español reiteró que Bruselas no quiere que este procedimiento “afecte a la población”, y consideró que las sanciones deben ir “de manera gradual”, preguntado por la posibilidad de que se incluya en esta lista al propio presidente Maduro, una opción que los países no han planteado por ahora. 

En su declaración de ayer, los ministros subrayan que los últimos acontecimientos en Venezuela “han alejado aún más la posibilidad de una solución negociada constitucionalmente, que garantice el respeto de la democracia, el estado de derecho y los derechos humanos”. 

“La UE actuará con rapidez, de acuerdo con los procedimientos establecidos, con el objetivo de imponer medidas restrictivas dirigidas y reversibles adicionales, que no perjudiquen a la población venezolana, cuya difícil situación la UE desea aliviar”, afirman en las conclusiones del Consejo.  

Los países lamentaron así, que pese a “numerosos llamamientos” de los actores políticos nacionales y la comunidad internacional “incluida la Unión Europea”, se celebraran, el pasado día 20, elecciones presidenciales anticipadas “sin un acuerdo sobre la fecha o las condiciones”. 

Los ministros argumentan que “las prohibiciones y otros obstáculos” a la participación de la oposición, así como el “incumplimiento de estándares democráticos” -entre los que menciona “el abuso generalizado de los recursos estatales”, la “coacción electoral” y el “acceso desequilibrado a los medios”- llevó a unas elecciones “ni libres ni justas”. 

“En estas circunstancias, las elecciones y sus resultados carecen de credibilidad”, aseguran. 

Por otra parte, la UE pide reconocer la independencia de todas las instituciones elegidas democráticamente, especialmente la Asamblea Nacional, la liberación de todos los presos políticos, la defensa del estado de derecho, los derechos humanos y las libertades fundamentales. 

Los ministros reiteran, además,  el apoyo europeo a Venezuela para “ayudar a encontrar una salida democrática a la actual crisis multidimensional”, así como a la situación humanitaria, y aseguran que la UE “mejorará su alcance diplomático”.

Reacción

El gobierno venezolano repudió ayer mismo la petición de la Unión Europea. 

“Venezuela repudia enérgicamente las conclusiones del Consejo de Asuntos Exteriores de la UE (...) mediante las cuales pretenden cuestionar el proceso electoral venezolano del pasado 20 de mayo, donde resultó reelecto por amplia e incuestionable mayoría de votos el presidente Nicolás Maduro”, defendió la Cancillería en un comunicado. 

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela/Archivo/END

Para Caracas, la UE con esta decisión “confirma así la actitud injerencista y hostil de su Consejo de Asuntos Exteriores, producto de la evidente subordinación a la errática política exterior de la administración de Donald Trump hacia Venezuela”. 

“Ninguna instancia de la UE, así como ninguno de sus gobiernos integrantes, cuenta con competencia legal alguna, ni mucho menos con acervo moral demostrable, para cuestionar las decisiones que el pueblo venezolano toma en el libre ejercicio de su democracia”, añadió. 

La UE fue, junto a los gobiernos de EE. UU. y varios países latinoamericanos, algunas de las instancias que acordaron no reconocer las elecciones del 20 de mayo, apoyando las denuncias de la principal coalición antichavista, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), de que la llamada a las urnas era “fraudulenta”.