•   Sao Paulo, Brasil  |
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  • EFE

Los sindicatos que representan a los trabajadores de las petroleras de Brasil desafiaron hoy a la justicia e iniciaron una huelga de tres días en las refinerías, aunque descartaron riesgo de desabastecimiento.

La Federación Única de los Petroleros, que agrupa a la mayoría de los sindicatos de empleados de las petroleras, afirmó en un comunicado que la decisión Tribunal Superior del Tabajo (TST) no ha "intimidado" a los empleados.

Una magistrada (TST) decidió la noche del martes impedir el paro programado por los sindicatos al considerar que la huelga sería abusiva y "realizada para incomodar" e impuso una multa de 500,000 reales (unos 135,000 dólares) en caso de incumplimiento.

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"La justicia del trabajo está actuando como la justicia del capital. Ese es el papel que ha cumplido a lo largo de los últimos años", afirmó el coordinador general de la FUP, José Maria Rangel, citado en un comunicado.

La huelga de los empleados de las petroleras, incluida Petrobras, fue convocada en respaldo a la petición de los camioneros en huelga para que la estatal Petrobras reduzca los precios de los combustibles, que se han disparado con las turbulencias en los mercados internacionales de crudo y por la devaluación del real.

El paro, según la FUP, también busca presionar la renuncia del presidente de Petrobras, Pedro Parente, y denunciar las supuestas maniobras del Gobierno para vender activos de la mayor empresa de Brasil a multinacionales o privatizar la empresa.

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Los sindicatos resaltaron que se trata de una paralización de "advertencia" y que puede caminar hacia una huelga general por tiempo indeterminado.

No obstante, la FUP garantizó que la huelga iniciada este miércoles no causará desabastecimiento en Brasil, en un momento en el que el país ha sufrido en los últimos días la falta de algunos productos básicos, como combustible, por la huelga de los camioneros, que hoy llegó a su décimo día.

El Gobierno brasileño y el gremio de los camioneros llegaron el domingo a un acuerdo para poner fin al paro, pero cientos de transportistas continúan bloqueando carreteras en todo el país para exigir más garantías por parte del Gobierno en la reducción del precio del diesel.