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Los 14 países del Grupo de Lima y Estados Unidos impulsaron ayer una resolución para iniciar el proceso destinado a suspender a Venezuela de la Organización de Estados Americanos (OEA), un argumento que Caracas tacha de “ridiculez”, porque ya está casi fuera del organismo por voluntad propia. 

Venezuela protagonizó el primer día de la Asamblea General, el foro político más importante de la OEA, que se celebra entre ayer y hoy con sede en Washington. 

Dicha Asamblea aprobó ayer incluir en su agenda el tema de la “situación en Venezuela”, mientras que, entre bambalinas, Estados Unidos y los países del Grupo de Lima consensuaron un proyecto de resolución que recoge un párrafo para iniciar el proceso de suspensión.

La resolución, cuyo texto se hizo ayer público, condena las elecciones del 20 de mayo, en las que fue reelegido como presidente Nicolás Maduro, y abre la puerta para convocar una Asamblea General extraordinaria en la que se votaría la suspensión de Venezuela, lo que podría dilatarse en el tiempo.

En esa sesión extraordinaria se necesitarían los votos de 24 países, es decir, dos tercios de los miembros de la OEA (aunque Cuba no participa desde 1962) para dar luz verde a la medida, después de la aprobación de la resolución. 

Luis Almagro, secretario general de la OEA. Archivo/END

Dos fuentes diplomáticas dijeron a Efe que los impulsores de la iniciativa ya tienen el respaldo de 18 Estados para aprobar la resolución, a falta de alcanzar los 24. 

Según precisaron a Efe otras fuentes diplomáticas, los 18 países que apoyan la resolución son Jamaica, Bahamas, Barbados, además de los ya confirmados, es decir, EE. UU. y los 14 miembros del Grupo de Lima.

De hecho esa resolución fue presentada formalmente por Estados Unidos y seis integrantes del Grupo de Lima (Argentina, Brasil, Canadá, Chile, México y Perú). 

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela/EFE

Su aprobación serviría para establecer el criterio de legalidad y legitimidad del continente americano con respecto al gobierno de Nicolás Maduro y, dependiendo de su alcance, podría llevar a cambios en las relaciones diplomáticas, imposición de sanciones y restricción de visados.