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  • EFE

La Guardia Civil española detuvo hoy a 23 trabajadores del puerto de Algeciras (Cádiz), entre ellos seis estibadores, sospechosos de formar parte de un grupo criminal organizado que colaboraba con narcotraficantes para introducir cocaína al país a través de las instalaciones portuarias.

En la operación los agentes se incautaron de 480 kilos de cocaína que varios trabajadores habían sacado en mochilas de los contenedores del puerto, en el sur de España y una de las mayores puertas de entrada de esa droga a Europa.

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Un intercambio de información con las policías brasileña y portuguesa dio origen a las primeras averiguaciones, después de se tuviera conocimiento del cierre de una posible operación de compraventa de cocaína en Madrid.

Gracias al seguimiento realizado, los agentes pudieron constatar la existencia de un grupo afincado en la comarca del Campo de Gibraltar - a la que pertenecen siete localidades de la provincia española de Cádiz- que podría trabajar con narcos asentados en España y en otros países de Europa.

Dentro de la banda, la Guardia Civil destapó una amplia red de trabajadores del puerto que operaban para los intermediarios que, a su vez, ofrecían sus servicios a los narcos.

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Durante los meses que duraron las pesquisas, los investigadores detectaron la presencia en España de miembros de organizaciones criminales de Colombia, Francia, Marruecos y Holanda, entre otros países, lo que requirió la coordinación de las actuaciones por parte de Europol.

Conocida como Campo de Gibraltar por ser fronteriza con la colonia británica, la comarca a la que pertenece Algeciras ha sido tradicionalmente un punto de contrabando de tabaco, pero su proximidad con Marruecos ha fomentado además el tráfico de hachís y en los últimos tiempos de cocaína.

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Estas circunstancias han provocado un aumento de la violencia por parte de las bandas de narcotraficantes, como denuncian las autoridades y las asociaciones de vecinos de la zona, que es uno de los lugares con más desempleo de España.