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La ciudad de Zipaquirá, 30 km al norte de Bogotá y cuya catedral de sal es un atractivo turístico, se despertó ayer lunes entre el asombro y el escepticismo tras informarse que aquí se ha dado el único caso comprobado de gripe A H1N1 en Colombia, y sus habitantes dicen que, de momento, temen más a la ausencia de turistas que al virus.

“El verdadero virus para nosotros será la ausencia de extranjeros. Este pueblo vive fundamentalmente del turismo, y con el anuncio de la llegada del bendito virus esperamos que a la gente no los espante el temor al contagio”, aseguró a la AFP Benigno Suárez, uno de los guías de la Catedral de Sal.

El temor de Benigno lo comparte el alcalde de la población, Jorge González. “Sabíamos que una noticia de esta dimensión iba a tener un impacto negativo en la ciudad, por ello habíamos acordado con el ministro (de protección social Diego Palacio) no revelar el sitio, pero fue imposible”, señaló.

Según González, anualmente 600,000 turistas --la mitad de ellos extranjeros-- llegan hasta la Mina de Sal de Zipaquirá, una enigmática construcción subterránea, considerada joya arquitectónica de la modernidad, y convertida en Catedral, que deja al municipio millonarios ingresos por concepto de regalías.

Mientras los esfuerzos de González, y en general de las autoridades de salud se centraban en convencer a los 130,000 habitantes de Zipaquirá de extremar medidas para evitar la propagación del virus, éstos acudían a sus trabajos y labores cotidianas sin expresar mayor temor.

Creen que es puro cuento

“Ese cuento del virus no lo creo. Un día dicen que es una pandemia y al otro que no es grave. Un día, que mató a miles y al otro, que no es mortal, entonces no puedo darme el lujo de dejar de trabajar por andar preocupada de una simple noticia”, señaló a su turno Celmira Díaz, empleada de un banco.

Más que lo letal de la gripe, los habitantes de Zipaquirá comentaban sobre el hombre de 42 años que resultó infectado. “Es bella persona, un hombre joven que tiene un almacén de fotografía en el centro. Aquí todos sabemos que se trata de él y sabemos que no le va a pasar nada porque no tiene síntomas”, agregó Díaz.

El alcalde confirma que el afectado con el virus no presenta síntomas de la enfermedad. “Yo hablé anoche con él y me dice que está bien, que se siente normal, pues su gripe es asintomática. Entonces, hicimos análisis a su familia y a unas 16 personas de su entorno para descartar la presencia del virus”, dijo.

Clases afectadas

La mayor novedad se registró en varios colegios de la población donde varios alumnos fueron devueltos a sus casas y otros dejaron de asistir argumentando la presencia de fiebre.

“Visitamos en sus casas a la mayoría de personas que no asistieron a los colegios y detectamos la ausencia de síntomas. Pienso que era una excusa para dejar de cumplir con sus obligaciones, pero igual, lo importante es que no haya contagio”, según Mauricio Calvo, miembro de una brigada de salud.

La madrugada del domingo, el gobierno colombiano informó que un hombre que llegó recientemente de México y residente de Zipaquirá era el primer portador de la gripe porcina o A (H1N1) en Colombia, primer país sudamericano en reportar la presencia del virus.

Ante el anuncio, los habitantes de Zipaquirá se volcaron el domingo hacia las farmacias y almacenes a comprar tapabocas que este lunes no se encontraban disponibles en la ciudad. Algunos vendedores ambulantes ofrecían el producto, pero sus precios oscilaban entre cinco y seis veces más altos de lo habitual.

Después de detectar el virus, el gobierno dispuso enviar antivirales a Zipaquirá. Además, en colegios, universidades y restaurantes se repartieron mascarillas y entró a operar un centro telefónico para reportar a quienes tengan síntomas.

“Esperemos que la visita de este virus dure poco, pues el A H1N1 es el único turista extranjero que no es bienvenido en Zipaquirá”, concluye Lucía Vanegas, gerente de una agencia de viajes.