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  • EFE

Alrededor de 30.000 personas participaron hoy en la marcha del Orgullo LGBT por el centro de Londres, que este año coincidió con el Mundial de Fútbol y el 70 aniversario del Servicio Nacional de Salud (NHS, en inglés) del Reino Unido.

Una pancarta en defensa del NHS encabezó el desfile, que discurrió, con música y pancartas de colores, entre Portland Place y la avenida gubernamental de Whitehall, protagonizado por los miembros de 472 organizaciones.

En esta edición del festival, que coincidió con el partido del Mundial entre Suecia e Inglaterra, que tuvo al país en vilo, hubo una gran representación de los cuerpos de policía, de bomberos y ambulancias, así como de comunidades étnicas y religiosas donde normalmente las personas LGBT (lesbianas, gais, bisexuales y transexuales, entre otros) tienen poca visibilidad.

Como es habitual, el desfile estuvo marcado por un vistoso vestuario y maquillaje y una divertida puesta en escena, que quiso celebrar la diversidad de orientación sexual e identidad de género sin ocultar los retos que todavía afronta el colectivo.

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Así, la copresidenta de Pride in London (Orgullo en Londres), Alison Camps, alertó del "peligro de pensar que la lucha ha acabado y el trabajo está hecho", pues, señaló, el Reino Unido está cayendo en los listados de mejores lugares para ser LGBT, debido en parte a la gran discriminación que existe, por motivos religiosos, en Irlanda del Norte.

Una encuesta entre 108.000 personas LGBT difundida el pasado martes por el Gobierno británico reveló que dos de cada tres de los encuestados evitaban dar la mano en público a su pareja por temor a críticas, y un 23 % dijo que sus compañeros de trabajo habían respondido mal a su homosexualidad.

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El Gobierno anunció que, como parte de un plan para proteger más los derechos del colectivo, prohibirá las terapias de reorientación sexual, que actualmente ofrecen en especial grupos religiosos que buscan reconvertir a sus feligreses.