•   Tegucigalpa, Honduras  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El futuro presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, sorprendió al rechazar la invitación del actual mandatario, Enrique Peña Nieto, para acudir a la XIII Cumbre de la Alianza del Pacífico, que habría supuesto su primer foro multilateral.

La cita, el martes 24 de julio en el balneario mexicano de Puerto Vallarta, había sido anunciada por él mismo y por el Ejecutivo mexicano. Pero López Obrador dijo este viernes que no asistirá a esta reunión debido a que todavía no es presidente electo de México, a la espera de la declaración formal a cargo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que tiene el 6 de septiembre como fecha límite.

"Se ha demorado lo de la entrega de la constancia que acredita que soy presidente electo y no puedo estar en un acto oficial si no soy", indicó en referencia a esta cumbre de alto nivel de la Alianza del Pacífico, creada en 2011 entre México, Chile, Perú y Colombia.

La declinación a participar en el que habría sido su primer foro multilateral impedirá conocer, al menos por ahora, la línea que seguirá en asuntos exteriores el líder de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), que abraza la máxima de que "la mejor política exterior es la interior" y el principio de no intervención.

La participación de López Obrador, que asumirá el cargo el 1 de diciembre, había de servir para tener su primera toma de contacto con los principales líderes de América Latina.

Porque además de Peña Nieto y de Juan Manuel Santos (Colombia), Sebastián Piñera (Chile) y Martín Alberto Vizcarra (Perú), acudirán a esta cita los mandatarios de Brasil, Michel Temer; de Argentina, Mauricio Macri y de Uruguay, Tabaré Vázquez.

La noticia ha tomado incluso por sorpresa a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), pues este jueves, en entrevista con Efe, el subsecretario para América Latina y el Caribe, Luis Alfonso de Alba, confirmaba la asistencia del futuro mandatario.

"Es muy importante que el nuevo equipo que tomará posesión el 1 de diciembre tenga pleno conocimiento de las decisiones y proyectos que impulsa México con otros países", dijo De Alba. De acuerdo con información proporcionada por la SRE, López Obrador tenía que participar en pleno en las principales reuniones de esta cumbre, un bloque que hoy representa la octava economía del mundo con una población de 223 millones de personas.

Es decir, en la reunión de jefes de Estado de la Alianza del Pacífico y del Mercosur, en la sesión de trabajo de los propios jefes de Estado de la Alianza del Pacífico y en una reunión en la que también acudirán ministros de países miembros y de Estados observadores.

El futuro canciller de México, Marcelo Ebrard, dijo recientemente que esta cumbre sería "un momento importante para iniciar el nuevo diseño que tendremos hacia América Latina".

Pero la buena voluntad que dejaba entrever esta frase tan positiva no podrá concretarse en esta importante cita.

Y por consiguiente, no permitirá despejar incógnitas. Porque si bien López Obrador ha abogado por defender el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y el comercio internacional, también apuesta por el principio de no intervención en asuntos exteriores, y se sabe que centrará sus esfuerzos en el desarrollo interno del país y el combate a la corrupción y la inseguridad.

No obstante, también ha asegurado que en el plano internacional mirará más hacia el sur, por lo que esta cumbre podía servirle para tejer las primeras alianzas con los principales lideres latinoamericanos.

Los analistas, algunos de ellos muy críticos con la política de asuntos exteriores que se prevé que proyecte al izquierdista, iban a mirar con lupa su participación en esta cita. Por lo que sea cual sea el motivo real de esta declinación, supone una oportunidad perdida.

Según el especialista en Negocios Internacionales del Tecnológico de Monterrey Manuel Valencia, la cumbre constituía "una oportunidad" para que López Obrador "meditara y fuera franco", y que con el acercamiento de otros gobernantes empezara "a cambiar un poco su pensamiento en política exterior".