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Cuba “transgrede” de forma “permanente” los derechos humanos, denunció ayer jueves en su informe anual la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que también elevó sus preocupaciones por situaciones en Venezuela, Colombia y Haití.

El informe que evalúa el desempeño de los países en 2008 destacó que en Cuba se observa una restricción de los derechos políticos y de la libertad de expresión, así como “la falta de elecciones y la falta de independencia del Poder Judicial”.

Todo esto “configura una situación permanente de trasgresión, en Cuba, de los derechos fundamentales de sus ciudadanas y ciudadanos”, dijo la CIDH, órgano independiente de la Organización de Estados Americanos (OEA).

La CIDH recordó que tiene potestad para evaluar a Cuba, toda vez que el país sigue formando parte de la OEA, aunque está suspendido desde 1962.

No obstante, la comisión lamentó que La Habana nunca responda sus comunicaciones, al tiempo que calificó de vital la necesidad de “abrir un diálogo con el Estado cubano”.

Asimismo, pidió a Estados Unidos terminar el embargo que mantiene contra Cuba desde hace casi medio siglo, ya que la medida tiene un impacto “sobre los derechos humanos de la población cubana”.

En cuanto a Colombia, el informe subrayó que “los efectos del conflicto armado continúan golpeando a los sectores más vulnerables de la población civil”.

La CIDH mostró su preocupación por los defensores de derechos humanos, líderes sociales, pero sobre todo de sindicalistas, ya que entre ellos hubo 40 asesinatos desde enero y agosto de 2008, según cifras del informe.

En Venezuela la CIDH constató durante 2008 “la existencia de un ambiente hostil para el disenso político”, obstáculos para la libertad de expresión, hostigamiento a ONG, denuncias de poca transparencia en la justicia y el alto nivel del crimen sin que el Estado haya adoptado medidas para disminuirlo.

La comisión subrayó que le ha sido imposible concretar con el gobierno venezolano una visita para corroborar personalmente las denuncias de violaciones de derechos humanos.

Los representantes ante la OEA de Colombia y Venezuela rechazaron el informe durante su presentación ante la comisión jurídica de la OEA.

El informe “no es serio”, porque se sustenta en cifras de ONG que se nutren de “fuentes verbales alejadas de la técnica”, dijo el embajador colombiano, Camilo Ospina.

“Calificamos a este informe de nada objetivo, de arbitrario y de injusto. Sigue manteniendo un método metodológico que evidencia una inclinación ideológica”, reclamó por su parte la venezolana Carmen Velásquez.

Con respecto a Haití, el texto destacó “obstáculos” que entorpecieron el disfrute de los derechos humanos, como la crisis alimentaria y los disturbios que provocaron la inestabilidad política y los huracanes que azotaron el país.

“La Comisión Interamericana observa que los efectos de estos sucesos han sido devastadores para los medios de vida cotidianos y para la supervivencia de los haitianos”, agregó el informe.

El informe también analizó la situación de la libertad de expresión en el continente, que tuvo “avances”, según el texto.

Pero “los desafíos que existen hoy no son menores”, como, por ejemplo, la protección de periodistas, la despenalización de las expresiones disidentes y acceso a la información, señaló la relatora para la libertad expresión de la CIDH, Catalina Botero.