•  |
  •  |
  • END

Los bomberos revisaban ayer jueves los escombros humeantes de un feroz incendio forestal en California (oeste), que obligó a la evacuación de miles de personas y destruyó al menos 20 casas.

El fuego que empezó el lunes en la lujosa ciudad costera de Santa Bárbara, al noroeste de Los Ángeles, se expandió de manera veloz a raíz de fuertes vientos cálidos que provocaron el aumento de temperatura y crearon las condiciones perfectas para la propagación del fuego.

Más de 13,000 residentes de esta ciudad tuvieron que evacuar mientras un ejército de 1,400 bomberos peleó contra las llamas que consumieron 526 hectáreas, confirmó el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, en una conferencia de prensa cerca del lugar del siniestro.

Diez bomberos han resultado heridos hasta ahora, tres fueron hospitalizados con quemaduras y por inhalación de humo mientras protegían una casa que repentinamente fue alcanzada por las llamas.

Estado de emergencia

Schwarzenegger declaró el estado de emergencia para agilizar la distribución de recursos para combatir el siniestro en la zona que recorrió este jueves, y dijo a los periodistas que los bomberos han tenido que vencer los obstáculos del terreno y del clima.

“Este fuego ha sido un gran reto”, dijo Schwarzenegger al describir la velocidad de los vientos, la dificultad de acceso al terreno y el bosque denso que rodea la zona siniestrada.

El gobernador no dio una cifra exacta sobre el número de casas destruidas, y se refirió sólo a “docenas y docenas” de viviendas quemadas.

Las autoridades informaron antes de la conferencia de prensa de Schwarzenegger que al menos 20 casas estaban destruidas y que probablemente esta cifra iba a aumentar.

Hasta ahora se evacuó 5,400 viviendas, y unas 3,500 estaban amenazadas por el fuego, precisó Schwarzenegger.

Mansiones convertidas en cenizas

Al haber contenido una parte del fuego la madrugada de ayer jueves, los bomberos tenían una idea más clara de la devastación causada.

Mansiones de varios millones de dólares en las colinas de Santa Bárbara, que suelen tener vista al Pacífico, eran un montón de cenizas en una región cubierta por una nube de humo.

Los vientos se calmaron en las últimas horas y dieron un breve respiro a los cuerpos de bomberos, pero las autoridades advirtieron a los residentes de estar atentos ante nuevas órdenes de evacuación.

“Salgan pronto, ese es nuestro mensaje”, dijo el capitán Dave Sadecki, del Departamento de Bomberos del Condado de Santa Bárbara.

California es frecuentemente blanco de incendios feroces dado su clima seco, el fenómeno de los vientos cálidos de Santa Ana y la reciente construcción de viviendas en zonas forestales.