•   Brasilia, Brasil  |
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  • EFE

El Congreso brasileño aprobó una ley que castiga con hasta cinco años de prisión el delito de "importunación sexual" y aumenta la pena por violaciones colectivas, en un país con índices alarmantes de violencia contra la mujer.

La norma, aprobada el martes por la noche, permitirá punir más severamente agresiones sexuales de diverso tipo, como numerosos casos registrados en los últimos años de hombres que eyacularon sobre mujeres en el transporte público.

"Muchos de esos episodios ocurren en lugares de aglomeración pública, en los transportes colectivos, pero también en las calles y en el propio domicilio; antes eran considerados meras contravenciones y ahora pasan a ser delitos", afirmó el senador Humberto Costa al respaldar la propuesta, que ya había sido aprobada por los diputados y ahora está lista para ser promulgada por el presidente Michel Temer.

El nuevo delito se llama "importunación sexual" y supone "la práctica en presencia de alguien, sin su consentimiento, de un acto libidinoso con el objetivo de satisfacer su propia lascivia o la de otro".

La nueva ley también castiga con hasta cinco años de prisión la divulgación de videos o fotos de violaciones o que hagan apología de ese delito, así como el llamado "porno de venganza", es decir, la divulgación de imágenes de desnudez o sexo sin el consentimiento de la persona, con la intención de humillarla.

También aumenta la pena para los casos de violación colectiva.

La legislación se aprobó el mismo día en que se cumplieron 12 años de la "Ley María da Penha", considerada un hito en el combate contra la violencia de género en el país.

Vigente en Brasil desde 2006, la ley fue bautizada en honor a Maria da Penha, una mujer que quedó parapléjica por las agresiones de su marido.

En 2017, un promedio de 12 mujeres fueron asesinadas cada día en Brasil, según datos oficiales reunidos por el portal de noticias G1. De un total de 4.473 casos, 946 son considerados feminicidios, es decir, casos de mujeres muertas en crímenes motivados por su condición de género.

Una de cada tres mujeres mayores de 16 años declaró haber sido víctima de violencia física, verbal o psicológica en el último año, según un estudio de Datafolha publicado en 2017.