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  • AFP

Las fuerzas armadas paquistaníes intensificaron su ofensiva en la región de Swat, para "eliminar" a los talibanes y aseguraron hoy haber matado a cerca de 160 insurgentes en 24 horas. Según algunos testimonios de las decenas de miles de habitantes que huyeron de la zona de combates para refugiarse en campamentos para desplazados, tanto el Ejército paquistaní como los talibanes bombardearon pueblos indiscriminadamente, causando la muerte de civiles.

"El Ejército está ahora comprometido en una operación de gran envergadura", explicó su portavoz, general Athar Abbas. Según él, 143 talibanes murieron en el distrito de Swat, seis en el vecino de Buner y 10 en el de Lower Dir. La aviación reanudó hoy por la mañana sus ataques sobre Matta, Kabal y Jawazakhela, bastiones de los talibanes, tras un intenso intercambio de disparos durante la noche, aseguró un oficial del ejército, bajo condición de anonimato.

"Hemos pedido a las fuerzas armadas que eliminen a los combatientes islamistas y a los terroristas" en la región de Swat, anunció ayer, poco antes de medianoche, el primer ministro, Yusuf Raza Gilani. Aunque no lo haya anunciado oficialmente, el discurso pone fin oficial al acuerdo de paz firmado a mediados de febrero, por el que los combatientes islamistas, ligados a Al Qaida, aceptaban un alto el fuego a cambio de la instauración de tribunales islámicos en Swat y seis otros distritos en los alrededores.

En vez de deponer las armas, como lo exigía el acuerdo, los talibanes, que llevaban dos años imponiendo un régimen de terror en el valle de Swat, aprovecharon la retirada del ejército para extenderse a los distritos vecinos de Bruner y de Lower Dir.

Washington, para quien Islamabad es el aliado clave en su "guerra contra el terrorismo", denunció el acuerdo de Swat como una "abdicación". Bajo la presión de Estados Unidos, el ejército inició la reconquista de Lower Dir el 26 de abril y, dos días más tardes, de Bruner. Desde el martes, el ejército también combate a los talibanes en Swat mismo.

Desde el inicio de la ofensiva, el ejército aseguró haber matado a más de 300 talibanes y no haber perdido más que una veintena de hombres. La cifras no se pueden contrastar con fuentes independientes, dado que las zonas de combate son inaccesibles. Los habitantes de estos distritos fuertemente poblados se vieron atrapados entre dos fuegos y huyeron de las zonas de combate por decenas de miles desde hace 13 días.

Gran parte de la opinión pública en el resto del país, así como en Estados Unidos, celebraron el cambio emprendido por el gobierno del presidente Asif Ali Zardari, cada vez más impopular, que finalmente renunció a su estrategia de apaciguamiento de los talibanes frente a la intensa presión de Washington. Estados Unidos teme la progresión sin obstáculos de los integristas en la única potencia militar nuclear del mundo musulmán.

Pakistán, desde su alianza con Estados Unidos a finales de 2001, ha perdido a más de 2.000 hombres en las zonas tribales del noroeste. Además, en menos de dos años, más de 1.800 personas han muerto en todo el país en atentados perpetrados por los talibanes paquistaníes, después de que Osama Bin Laden declarara la "guerra santa" a Islamabad.