•   San Salvador, El Salvador  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El "juicio abreviado" que enfrenta el expresidente de El Salvador Elías Antonio Saca, acusado de corrupción, cayó como anillo al dedo a la opositora Alianza Republicana Nacionalista (Arena) que, lejos de asumir sus errores, se limpia sus pecados con el exmandatario, a quien acusan de "secuestrar" al partido.

La principal formación opositora aún levanta la cabeza y evade su responsabilidad con el pueblo salvadoreño que se mantiene "pacífico" y no "reacciona" ante la ola gigantesca de corrupción que ya ha dejado a las arcas del Estado casi vacías.

Saca, exmiembro de Arena -partido que lo llevó a la Presidencia- se suma a la lista de expresidentes procesados por corrupción en el país centroamericano.

Anteriormente, el exmandatario Francisco Flores (1999-2004), ya fallecido, fue el primero en la lista y quien aceptó haber donado 10 millones a Arena de fondos que recibió de Taiwán, que fueron destinados a la campaña presidencial de Saca.

La historia se repite y Saca aceptó, durante un "juicio abreviado", que entregó a la formación opositora, con mayoría en la Asamblea Legislativa, más de 7 millones de dólares.

La Fiscalía de la nación centroamericana sostiene que para trasladar los fondos estatales a las cuentas de Arena se utilizaron cinco cuentas bancarias de particulares, que "se encargaron de recibir el dinero que se sustrajo ilegalmente de la Presidencia de la República".

Sin embargo, la formación de derecha, fundada en 1981 por el militar Roberto D'Aubuisson y que gobernó el país entre 1989 y 2009, reveló que los datos contables del período en que Saca fue mandatario de la nación y presidente del partido a la vez "desaparecieron".

"Durante el período 2004-2009, Antonio Saca fue presidente de la República y de Arena simultáneamente (...) los registros contables de esa época desaparecieron en el partido", publicó la opositora en sus redes sociales.

Tras la publicación, el presidente del Consejo Ejecutivo Nacional de Arena, Mauricio Interiano, dijo durante una entrevista televisiva que "la época en que Tony Saca -como popularmente es conocido- estuvo al frente de Arena fueron tiempos oscuros".

"Tiempos oscuros" en los que Saca desfalcó al Estado salvadoreño más de 300 millones de dólares, etapa en la que su patrimonio creció más del 241 por ciento, pasando de 3.66 millones de dólares en 2004 a 12.49 millones en 2009, según reveló un perito financiero ante un tribunal de justicia de El Salvador.

Años en los que el exmandatario compró, con fondos públicos, una casa valorada en más de 8 millones y en los que sus empresas registraron un rendimiento económico "no razonable" durante su Administración a raíz de los ingresos que recibían de fondos estatales malversados.

Y tiempos en los que, según la formación, quienes eran dirigentes de Arena no percibieron nada ilícito y al igual que en la época del expresidente Flores, todo marchó con normalidad y sin ningún sobresalto.

Ahora, la opositora trata de purgar sus pecados con Saca y, a diferencia de lo que ocurrió con Flores, pide que a él le caiga todo el peso de la ley, en caso de ser encontrado culpable.

Además, ha echado más leña al fuego y ha pedido a la Fiscalía que se inicie una investigación contra Saca por el delito de agrupaciones ilícitas, tipificado y sancionado en el articulo 345 del Código Penal.

De aceptar la petición de la derecha, el exmandatario, expulsado de Arena en 2010 para posteriormente presentarse a las elecciones presidenciales del 2014 con Unidad, una coalición de partidos de la derecha, sumará un delito más a su lista y continuará enfrentando a la justicia de la nación centroamericana.