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Los bomberos daban una batalla sin cuartel ayer viernes contra un incendio fuera de control en California (oeste), que ha quemado al menos 75 casas y obligó a evacuar a unas 30.000 personas, informaron las autoridades.

Durante la madrugada vientos cálidos de hasta 80 km/h volvieron a azotar al exclusivo balneario de Santa Bárbara (unos 200 km al norte de Los Angeles), que quedó envuelto en enormes nubes de humo blanco.

“Nunca pensé utilizar estos clichés pero anoche se soltaron todos los demonios”, dijo el jefe del Departamento de Bomberos de Santa Barbara, Andy Dimizio, en conferencia de prensa.

Se estima que unos 30.000 residentes de la pintoresca ciudad norteamericana recibieron órdenes de evacuación obligatoria, o habían sido advertidos de abandonar tan pronto se aproximara el fuego a estas colinas de vegetación mediterránea, dijeron las autoridades.

“Si no te han evacuado de Santa Bárbara, probablemente estés dando refugio a los evacuados. Esto ha afectado a toda la comunidad”, agregó Dimizio.

Los poderosos vientos que son parte de un fenómeno natural de esta zona, temperaturas por encima de los 35 grados centígrados y una vegetación particularmente seca este año, crearon la combinación perfecta para alimentar estos incendios entre colinas no muy lejanas de los viñedos turísticos, donde filmaron “Entre copas” en 2004.

Hasta ahora once bomberos resultaron heridos cuando trabajaban para detener el fuego, tres de los cuales siguen hospitalizados, según los servicios de bomberos de la ciudad.

Evacuados y destrozos

El siniestro, que se declaró el lunes y se propagó rápidamente, había sido controlado en un 10% el jueves de noche, cuando se apaciguaron los vientos que regresaron la madrugada del viernes, informó la institución.

Las autoridades confirmaron que se han quemado 75 casas y que 3.500 residencias más 100 estructuras comerciales estaban amenazadas por las llamas.

“Tuvimos vientos de más de 90 km por hora ayer, y prevemos que se repetirán hoy (viernes)”, dijo el jefe de los bomberos del condado de Santa Bárbara, Tom Franklin, quien agregó que el número de viviendas destruidas podría aumentar.