•   Bamako, Mali  |
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  • EFE

El presidente saliente de Mali, Ibrahim Boubacar Keita, más conocido como IBK, ha resultado reelegido tras ganar las elecciones presidenciales del pasado domingo con un 67 % de votos frente a su rival Soumaila Cissé, que amenaza con rechazar los resultados.

El ministro de Administración Territorial (encargado de la supervisión de los comicios), Mohamed Ag Erlaf, ofreció hoy en Bamako los resultados de esa segunda vuelta electoral: IBK obtuvo un 67,17 % de votos frente al 32,83 % de Cissé.

Los resultados son aún provisionales, porque las partes tienen 48 horas para presentar impugnaciones, pero todo indica que IBK podrá jurar su nuevo mandato de cinco años el próximo 4 de septiembre.

Llamó la atención la baja participación en esos comicios, apenas superior al tercio del electorado (34,54 %), una cifra inferior incluso al 42 % de la primera vuelta del 29 de julio y que se explica por el desinterés en una votación cuyo resultado que ya no era un misterio para nadie.

Elecciones presidenciales en Mali. END/EFE.

Efectivamente, la amplia ventaja obtenida por IBK ese 29 de julio (41 % frente al 17 % de Cissé) no dejaba muchas dudas y además Cissé fue incapaz, en las dos semanas siguientes, de sumar apoyos relevantes entre los otros candidatos o entre otras fuerzas de la sociedad civil maliense.

De hecho, Cissé ha jugado a la estrategia de la ruptura durante esas dos semanas, repitiendo una y otra vez que rechazaba aquellos resultados pero sin dar el paso definitivo de retirar su candidatura.

El pasado martes, y ante la evidencia de que tampoco iba a ganar la segunda vuelta, anunció que no iba a reconocer la victoria de IBK porque los resultados que se estaban filtrando eran "ridículos" y por ende no creíbles.

Simpatizantes del candidato perdedor Soumaila Cisse protestan contra los resultados de las elecciones presidenciales en Bamako. END/EFE.

Para conjurar el riesgo a una desestabilización política en el país -ya sacudido por violencias étnicas y religiosas-, los distintos socios internacionales de Mali han multiplicado estos días las llamadas a la calma y la sensatez, dirigidas implícitamente a Cissé.

De todos esos llamamientos, destaca el del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quien ayer "pidió a las partes conservar la calma hasta la conclusión del proceso electoral, y arreglar sus diferencias de acuerdo con la ley y la Constitución (...) evitando las retóricas incendiarias".

Elecciones presidenciales en Mali. END/EFE.

Guterres felicitó además al Gobierno maliense "por la calma que prevaleció (en las votaciones de) el 12 de agosto" y por "las medidas tomadas para garantizar la seguridad del proceso".

La ONU, que tiene desplegada una misión de "cascos azules" en Mali, la MINUSMA, fue el principal patrocinador de los Acuerdos de Paz de Argel de 2015 entre el Gobierno y los grupos armados tuaregs del norte del país. Los acuerdos no han impedido los continuos brotes de violencia pero se consideran el frágil andamio en el que se sustenta el Estado maliense.

Similares llamamientos al de Guterres han sido emitidos desde la Embajada de Estados Unidos y desde la misión diplomática de la Unión Europea, todos ellos para pedir calma y respeto a la ley, sin asumir en ningún caso las denuncias de "fraude masivo" que ha expresado Soumaila Cissé.

Simpatizantes del candidato perdedor Soumaila Cisse protestan contra los resultados de las elecciones presidenciales en Bamako. END/EFE.

Cissé aún no se ha pronunciado hoy y todas las miradas están puestas en la reunión extraordinaria que el candidato derrotado ha programado con su equipo para estudiar los pasos a seguir.

Las conexiones de internet se han caído o funcionan de forma muy deficiente hoy en Bamako, lo que algunos atribuyen a una voluntad deliberada del Gobierno de evitar así la propagación de mensajes alarmistas por las redes.