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MÉXICO / AFP

Alrededor de 1 millón 800 mil estudiantes del nivel básico de la capital mexicana regresaron ayer lunes a clases bajo estrictas medidas de prevención, tras el pico de la epidemia de gripe porcina, que ha dejado 56 muertes en todo México.

Las cerca de 10,000 escuelas de la Ciudad de México, tanto públicas como privadas, reabrieron sus puertas, cerradas desde el 24 de abril, con la instrucción de colocar “filtros” en las puertas de los planteles a fin de detectar posibles contagios del virus H1N1.

“En la mañana (de ayer lunes), en la entrada estaba una maestra, la directora de la escuela y dos médicos que revisaban a los niños cuando entraban, les preguntaban cómo se sentían, les revisaban la garganta o si tenían temperatura”, dice a la AFP Ruth Parra, mientras espera que su hijo de ocho años salga de clases de una escuela pública en el barrio capitalino Roma, de clase media.

El niño, al igual que la mayoría de los estudiantes de esta escuela, lleva cubrebocas, considerado esencial por las autoridades sanitarias para prevenir contagios, si bien algunos ya lo traen al cuello, agobiados por las altas temperaturas en la mega-urbe.

Un profesor que permanece en la puerta de la escuela explica que tienen instrucciones de no permitir la entrada de menores que pudieran presentar síntomas de fiebre, escurrimiento nasal e irritación de la garganta y se recomienda a las madres a llevarlos a su centro de salud.

Estrictas precauciones

“Mandé a mis dos hijos con su cubrebocas, agua, alimentos y algunos dulces y frituras. Les dije que procuraran no tocarse con sus amigos y que no prestaran sus cosas, sus lápices, sus reglas o sus cuadernos”, explicó Verónica Kim, madre de dos niños de un colegio privado.

Los controles por el estado de salud de los menores son más estrictos en las guarderías, según explicó Fernanda Jiménez, recepcionista de una estancia infantil a la que asisten más de 200 niños menores de tres años.

“Además de la revisión al momento que entraron, las maestras toman cada cierto tiempo la temperatura de los niños, y si uno de ellos presenta fiebre, se llama a sus papás para que vengan por él y lo lleven al médico”, explicó la recepcionista.

El ministro de Educación de México, Alonso Lujambio, hizo un recorrido este lunes por algunas escuelas de la capital mexicana para supervisar las medidas de control, enviar un mensaje de tranquilidad y pedir la colaboración de las familias.

“No debe haber inquietud social en relación con el regreso a clases, lo que sí debe haber son muchos cuidados, uno de ellos el filtro familiar, la necesidad de que los padres de familia no manden a sus hijos a la escuela si tienen un cuadro de gripe”, declaró a la prensa.