elnuevodiario.com.ni
  •  |
  •  |
  • AFP

Estados Unidos fue elegido hoy para ocupar un asiento en el Consejo de Derechos Humanos de ONU, al que el anterior gobierno de George W. Bush boicoteara por considerar que albergaba a notorios violadores de los derechos humanos y que tomaba partido contra Israel. Estados Unidos recibió 167 votos sobre 192, anunció el presidente interino de la asamblea general de ONU, el embajador de Namibia, Kaire Mbuende.

Su elección para integrar el organismo con sede en Ginebra --para un mandato de tres años renovable por un período más-- no ofrecía dudas, porque en el grupo de países occidentales sólo había tres candidatos para ocupar otros tantos asientos. Los otros dos candidatos eran Bélgica y Noruega, que recibieron 177 y 179 votos respectivamente.

La votación, que se hace por zonas geográficas, suscitó una vez más muchas críticas, por el hecho de que sólo 20 países eran candidatos a ocupar 18 asientos vacantes. En consecuencia, los resultados en dos regiones --Asia y América Latina-- estaban decididos por anticipado, entre ellos las inevitables reelecciones de Cuba, China y Arabia Saudita, periódicamente acusados de violar los derechos humanos por organizaciones defensoras.

En el grupo africano, donde seis países se disputaban cinco asientos, los países elegidos fueron Camerún, Yibutí, Isla Mauricio, Nigeria y Senegal. Kenia no fue electo. Mientras que en el grupo asiático (cinco candidatos para cinco lugares) fueron electos Arabia Saudita, Bangladesh, China, Jordania y Kirguiztán. Por Europa del Este había tres candidatos para dos luagres. Fueron electos Rusia y Hungría, en tanto Azerbaiyán fue rechazado. Finalmente, por América Latina y el Caribe (tres candidatos para tres lugares) fueron electos Cuba, México y Uruguay.

Bush reprochaba críticas a Israel

El gobierno estadounidense de Barack Obama decidió a fines de marzo luchar por un puesto en el Consejo, rompiendo así con lo hecho por su antecesor Bush, que boicoteó el organismo desde que fuera creado en 2006. Altos funcionarios estadounidenses expresaron que lucharían por un puesto con la meta de hacer más eficiente al organismno en la promoción y protección de los derechos humanos.

El gobierno de Bush había reprochado en 2006 al Consejo --que reemplazó a la antigua y desacreditada comisión de Derechos Humanos-- el hecho de tener reglamentos y procedimientos que no garantizaban una defensa eficaz y sincera de los derechos humanos. Más tarde criticó las prácticas del nuevo consejo y le reprochó entre otras cosas que pasara la mayor parte del tiempo criticando a Israel e ignorando situaciones como la de Darfur (Sudán), Birmania y Zimbabue.

La administración Obama, por el contrario, considera que es mejor estar en el seno de la comisión en lugar de permanecer al margen. La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Susan Rice, saludó la elección de su país. "Trabajaremos muy duro desde el primer día con otros países que comparten nuestras opiniones (...) para mejorar y fortalecer a este organismo para que actúe conforme a su vocación", expresó a la prensa.