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CARACAS / AFP
Las amenazas del presidente venezolano, Hugo Chávez, hacia Globovisión “hay que tomarlas en serio”, porque “existe un riesgo de cierre”, asegura el director del canal, Alberto Federico Ravell, quien cree que su único pecado es “informar sin complacencias”.

“Sí creo que hay un riesgo de cierre, Chávez viene insistiendo en eso (...) Pienso que hay un procedimiento en curso y que el presidente está muy molesto con sus colaboradores porque no reaccionaron a tiempo en este asunto”, declaró Ravell en una entrevista con AFP.

El domingo, Chávez acusó a los medios privados locales de “incitar al odio” y “manipular” en sus informaciones y recordó que el Estado tiene la potestad de renovar sus licencias para transmitir.

Sin pronunciar su nombre, el mandatario venezolano se refirió al director de Globovisión calificándolo de “loco con un cañón”.

“No soy ni un loco, ni un magnicida ni un conspirador”, se defendió Ravell.

“Sabemos que somos una especie de piedrita en el zapato de Chávez y del Gobierno porque somos el único canal con señal en abierto que dice verdades (...) Pero no somos un partido político, nuestra misión es informar”, subrayó.

Especie de trofeo

Casi dos años después de la no renovación de la licencia de la televisora privada RCTV, lo cual provocó numerosas críticas hacia Chávez dentro y fuera del país, el director de Globovisión advirtió de las consecuencias que podría acarrear “el cierre” de otro medio de comunicación privado en la alta popularidad del presidente.

“El día en que Globovisión no exista, el mundo se dará cuenta de que éramos una especie de trofeo para el presidente, gracias al cual Chávez presumía de que en Venezuela había libertad de expresión”, advirtió.

“Es la primera vez que un presidente de la República ordena sancionar a un medio por informar primero. Yo hablé porque soy periodista, porque era mi deber y porque se trataba de una información precisa, veraz y oportuna”, aseguró.

“Yo represento a este canal combativo, que no se ha doblegado y eso molesta. Chávez, aun odiándonos, nos respeta más que a los medios genuflexos que le besan las botas de militar”, agregó Ravell.

El director de Globovisión aseguró que los periodistas del canal son a menudo agredidos, no tienen casi acceso a la fuente oficial y no son bienvenidos en actos en el palacio presidencial de Miraflores o en la estatal petróleos de Venezuela (PDVSA).

“El presidente tiene un gobierno que mete miedo, que está radicalizándose, pasando de un socialismo a un comunismo (...) Yo creo que le falta ponernos un letrero que diga “Atención: este canal es nocivo para la revolución’”, consideró.