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  • AFP

El presidente estadounidense, Barack Obama, rechazó publicar cientos de fotos de torturas supuestamente en prisiones de Irak o Afganistán durante la presidencia de George W. Bush, pese a una orden judicial en ese sentido. Preocupado por las consecuencias de dicha publicación, Obama operó un cambio espectacular y ordenó a su gobierno apelar la orden judicial emitida contra el Pentágono para que publique las fotos referidas.

Tras una demanda presentada en 2004 por la unión de defensa de las libertades civiles ACLU, la justicia ordenó al Departamento de Defensa publicar 44 fotos sobre torturas supuestamente aplicadas por soldados estadounidenses en las prisiones en el extranjero. El Pentágono debería cumplir la orden antes del 28 de mayo.

Hace unos días, y pese a reticencias, el gobierno parecía dispuesto a divulgar cientos de fotos, pero súbitamente Obama cambió de opinión. "La semana pasada, el presidente se reunió con su equipo de asesores legales y les dijo que no se siente cómodo con la divulgación de las fotos del Departamento de Defensa porque cree que las implicaciones de seguridad nacional de semejante información no han sido presentadas en su totalidad a la corte", explicó un responsable del Pentágono. "Al final de la reunión, el presidente ordenó a su equipo objetar la divulgación inmediata de las fotos bajo esos argumentos", añadió.

Obama "sería el último en justificar las acciones mostradas en esas fotos. Por eso el Departamento de Defensa investigó esos casos, por qué individuos fueron castigados con penas de prisión, dados de baja, y con otros tipos de medidas punitivas", aseveró el funcionario. "Pero el presidente cree firmemente que la divulgación de estas fotos, en particular en este momento, solo servirá para inflamar la escena de guerra, poniendo en riesgo las fuerzas estadounidenses y haciendo más difícil nuestro trabajo", enfatizó.

Obama hizo saber su decisión al general Raymond Odierno, comandante en Irak, señaló la fuente. Sin embargo, el Departamento de Defensa había dicho en una carta fechada el 23 de abril que acataría la orden de la corte de apelaciones de Nueva York. El Pentágono y una parte de la administración han asegurado que los culpables de las supuestas torturas han sido castigados. Pero la preocupación apareció con respecto a las consecuencias de la publicación de las fotos.

El secretario de Defensa, Robert Gates, y funcionarios de alto rango han hecho saber sus preocupaciones de que estas imágenes se puedan volver contra los soldados estadounidenses en Irak o Afganistán. "No conozco ningún comandante que no haya planteado sus preocupaciones", concluyó la fuente.