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Hace veinte años, un presidente estadounidense en funciones, Bill Clinton, tuvo que responder una insoportable serie de preguntas sobre su relación sexual con una pasante de 22 años. 

Algunas de esas preguntas fueron redactadas por un joven abogado llamado Brett Kavanaugh, quien en una incómoda coincidencia se enfrentó el jueves pasado a una avalancha similar de consultas invasivas por parte de senadores. 

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"¿Alguna vez ha rozado o frotado sus genitales contra la Dra. Ford?", le preguntaron a Kavanaugh en una audiencia extraordinaria del Comité Judicial del Senado después de que la profesora Christine Blasey Ford denunciara que trató de violarla en una fiesta de 1982, cuando eran estudiantes de secundaria. 

"No", respondió el juez de 53 años. 

Kavanaugh prestó juramento este sábado como miembro de la Corte Suprema de Estados Unidos, horas después de haber sido confirmado por el Senado, en una gran victoria para el presidente Donald Trump a un mes de los cruciales comicios de mitad de mandato.

"Es una noche histórica", dijo el presidente Trump en un mitin electoral en Kansas. "Estoy aquí frente a ustedes hoy tras una maravillosa victoria para nuestra nación, para nuestra gente y para nuestra amada Constitución", declaró entre los gritos de la multitud.

El Senado aprobó la nominación con una votación de 50-48, la más estrecha para un juez de esta instancia desde 1881.

De 53 años, el juez Kavanaugh integrará el más alto tribunal de Estados Unidos, que verifica la constitucionalidad de las leyes y arbitra en los asuntos más delicados.

Biografía

El juez nacido en Washington arriba al Supremo para sustituir al jubilado Anthony Kennedy, un magistrado de corte conservador, pero que se destacó a lo largo de su trayectoria por ser un "voto indefinido" ("swing vote"), que en repetidas ocasiones fue clave en casos de la alta instancia.

Sin embargo, Kavanaugh tiene un acentuado perfil político que hace temer que lleve el partidismo a la corte, una situación que preocupa en los sectores liberales del país.

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Cuando se inició su proceso de confirmación, una de las sombras que pesaban sobre Kavanaugh estaba relacionada con su punto de vista sobre el poder presidencial, ante la posibilidad de que el presidente estadounidense, Donald Trump, se viera afectado por las investigaciones en torno a él y su campaña electoral de 2016. Precisamente, algunos medios estadounidenses especularon con que la primera gran decisión que tendrá que tomar el nuevo juez del Supremo estará relacionada con los límites del poder presidencial.

De acuerdo al periódico Político, el primer voto de Kavanaugh como miembro del Supremo "podría producirse tan pronto como el martes o el miércoles en una solicitud de la Administración Trump para evaluar cuánto poder deberían tener los tribunales sobre los funcionarios del poder ejecutivo".

Críticas y polémica

Kavanaugh ha sido criticado por activistas y organizaciones que luchan por los derechos de las minorías en Estados Unidos, debido a la visión ultraconservadora de Kavanaugh en relación al aborto. La directora ejecutiva de la Red Nacional de Fondos para el Aborto (NNAF, en sus siglas en inglés), Yamani Hernández, consideró en declaraciones a Efe que la llegada de Kavanaugh al Supremo es "trágica" para las minorías.

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"Kavanaugh ha demostrado que no será un juez imparcial, que ignorará abiertamente la ciencia de la anticoncepción, silenciará las voces de los jóvenes inmigrantes que buscan abortos e ignorará a nuestras familias que buscan justicia", señaló Hernández.

El presidente de la Corte Suprema de EE. UU., John G. Roberts, Jr. (R) juramenta a Brett M. Kavanaugh.

Más allá de su postura conservadora, en las últimas fechas el debate ha estado marcado por una audiencia sobre las acusaciones de la profesora de psicología Christine Blasey Ford, que acudió a la Cámara Alta para explicar los abusos sexuales del juez supuestamente ocurridos en 1982. En esa sesión, Kavanaugh se mostró desafiante, agresivo y pasional contra los demócratas, lo que, aparte de las sospechas de abusos sexuales, elevó las dudas sobre su partidismo y su temperamento para formar parte de la corte más importante del país.