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El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, negó hoy que su Gobierno pretenda menospreciar las relaciones de Brasil con China, el principal socio económico del país, y dijo que ambas naciones quieren aumentar su comercio. "China no quiere dejar de comerciar con Brasil y nosotros tampoco.

Ambos queremos ampliar", aseguró el diputado ultraderechista en una entrevista a la televisión Bandeirantes al referirse al encuentro que tuvo este lunes con el embajador de China en Brasilia, Li Jinzhang.

Bolsonaro dijo que aclaró ante el diplomático malentendidos divulgados "de mala fe" por los medios y según los cuales, cuando asuma su mandato el 1 de enero próximo, pretende aproximar Brasil de los Estados Unidos y alejarlo de China.

"No tenemos ningún problema ni con China ni con cualquier otro país. El comercio con China puede ser ampliado", afirmó Bolsonaro, quien aclaró que su intención es que Brasil pueda tener negocios con todos los países del mundo pero sin distinción ideológica.

El presidente electo afirmó que su reunión con el diplomático chino fue inicialmente protocolaria pero que también sirvió para profundizar en algunos asuntos. "Ellos quieren ampliar el comercio y quieren que vaya de visita oficial a China lo más rápido posible", dijo.

En la conversación aclaró que Brasil no quiere limitar sus exportaciones a China a bienes primarios como alimentos y minerales sino que quiere que lo que sea embarcado al gigante asiático cuente con mayor valor agregado.

Bolsonaro aseguró que su única objeción a China o a cualquier otro país es que "quieran comprar Brasil y no sólo comprar en Brasil".

El presidente electo de Brasil Jair Bolsonaro junto a su esposa Michelle Bolsonaro. EFE/END.

"Hay una preocupación con la venta de tierras para la agricultura porque eso puede perjudicar nuestra producción agrícola. Australia, por ejemplo, no permite la venta de tierras a extranjeros. Tenemos una garantía alimentaria que podemos perder si vendemos las tierras", dijo.

China es actualmente el mayor socio comercial de Brasil, tanto como destino de exportaciones como fuente de importaciones, pero durante la campaña electoral surgieron dudas sobre el futuro de esa relación con Bolsonaro en el poder debido a que el ultraderechista es un crítico de todos los regímenes de izquierda y llegó a describir al gigante asiático como un predador que quiere dominar sectores estratégicos de la economía brasileña.

La semana pasada, en un duro editorial, el diario estatal China Daily alertó sobre los costos económicos que Brasil puede sufrir en caso de que su presidente decida actuar como un (Donald) "Trump tropical" y romper sus pactos económicos con Pekín.

El diario afirmó que Bolsonaro fue "menos que amigable" en relación a China durante la campaña y que "el costo económico puede ser duro para la economía brasileña, que acaba de salir de la peor recesión en su historia".

China es el mayor socio comercial de Brasil desde 2009, cuando desplazó de ese puesto a Estados Unidos.

Brasil exportó el año pasado 47,490 millones de dólares a China e importó 27,320 millones de dólares del país asiático, con lo que terminó 2017 con un superávit de 20,170 millones de dólares frente a su principal socio comercial.