• Nueva Delhi, India |
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  • ACAN-EFE

Cientos de personas sacaron hoy a las calles de Nueva Delhi banderas y pancartas multicolores y mucha purpurina para celebrar el primer día del orgullo gay desde que el Tribunal Supremo de la India despenalizara en septiembre las relaciones homosexuales en el país.

Hace tres meses, el máximo órgano judicial tumbó una sentencia de 2013 que daba validez a una ley británica de más de 150 años que castigaba los actos "contra natura" y criminalizaba con penas de cárcel las relaciones entre personas del mismo sexo.

Hoy, el artículo 377 del Código Penal indio es historia y aunque el número de participantes en el orgullo es más o menos el mismo que años anteriores, los miembros de la comunidad LGTB -lesbianas, gais, transexuales y bisexuales- con la cara cubierta son muchos menos.

Marcha del orgullo en Nueva Delhi, India. EFE/END.

"Es increíble, todo el mundo está eufórico, el año pasado en el orgullo había mucha gente con máscaras, escondiéndose, y ahora por fin podemos celebrar tal y como somos, es realmente un sentimiento increíble", explicó a Robert, originario de Londres.

Ataviado con una pajarita y una cinta arcoíris en el pelo, y arropado por su grupo de amigos, "Rob" se trasladó a la capital india desde la adyacente Gurgaon sólo para participar en el orgullo 2018.

A su alrededor, en el centro de Nueva Delhi, cientos de personas bailaban al son de los tambores y los silbatos, adornados con pins, medias y todo tipo de accesorios y prendas multicolor, caras pintadas de arcoíris y barbas a rebosar de purpurina.

Se pudo ver incluso algún turbante y saree -la prenda tradicional femenina india- con los colores LGTB

Tampoco faltaron los globos, banderas y pancartas con lemas como "El amor es amor", "Respeta la existencia o espera resistencia" y "Se tú, haz tú, celébrate".

Marcha del orgullo en Nueva Delhi, India. EFE/END.

Alguna que otra decía "El matrimonio es sobre el amor, no el género", aunque lo cierto es que la legalización del matrimonio homosexual parece estar todavía muy lejos en la conservadora India.

Pero eso a su debido tiempo, ya que hoy hay mucho que celebrar.

El joven Samuel Singh, natural de Manipur (noreste) pero residente en Delhi desde hace cinco años, afirmó que el número de participantes en el orgullo es el "mismo" que antes de la sentencia del Supremo.

"Es, de hecho, el mismo, siempre ha sido así. El año pasado sólo vine con dos amigos, hoy estoy con cinco o seis de mi gente, que han venido conmigo y se han unido", comentó a Efe el por ahora soltero, que no descarta encontrar a alguien durante el evento de hoy.

No obstante, no es prioridad, ya que tiene claro que: "hoy es sólo para disfrutar".

Marcha del orgullo en Nueva Delhi, India. EFE/END.

También la delhí Denna Das Singh considera que la decisión judicial no ha hecho aumentar el número de participantes en la marcha, que recorrerá unas pocas calles céntricas para acabar en el "manifestódromo" Jantar Mantar.

Pero el número de gente tampoco importa.

"El de este año es un orgullo especial", advirtió en declaraciones, feliz con la despenalización de la homosexualidad.

"Creo en la causa, estoy feliz, quiero celebrar el orgullo como la mayoría de la gente", explicó, entre miradas cómplices a su novia, con la que lleva algo más de un año.

En la sentencia de 2013, el Supremo había ratificado la validez del artículo 377 del Código Penal indio, que establece penas de cárcel a "cualquiera que voluntariamente tenga relaciones carnales en contra del orden de la naturaleza".

Miembros de la comunidad LGBT en marcha del orgullo. EFE/END.

Esta norma, una antigua ley británica que data de la época victoriana y tiene más de 150 años de antigüedad, había sido tumbada previamente en 2009 por el Tribunal Superior de Nueva Delhi al considerarla inconstitucional.

Los participantes en el orgullo 2018 se fundieron en abrazos unos con otros, al tiempo que intercambiaban efusivos gritos de "Feliz orgullo".

Preguntada por si le gustaría comentar algo más sobre la sentencia del Supremo, Das Singh consideró que todo lo que había que añadir era un gran: "¡Feliz orgullo!".