•  |
  •  |
  • EFE

El número de brasileños en situación de pobreza aumentó desde 52,8 millones en 2016 hasta 54,8 millones en 2017, con lo que la pobreza siguió creciendo en Brasil por la profunda recesión que el país sufrió en los dos años anteriores, informó hoy el Gobierno.

El crecimiento del 4 % en el número de pobres hizo con que el porcentaje de brasileños en situación de pobreza creciera del 25,7 % de la población en 2016 hasta el 26,5 % en 2017, según estadísticas divulgadas por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).

La pobreza crece en Brasil desde 2015 como consecuencia de la grave crisis económica del país y luego de que las políticas sociales de los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT), primero con Luiz Inácio Lula da Silva y luego con Dilma Rousseff, retirase a cerca de 30 millones de brasileños de esa condición en una década.

De acuerdo con el estudio Síntesis de Indicadores Sociales (SIS), que el IBGE elaboró con base en un amplio Estudio por Muestras de Domicilio en 2017, el número de brasileños en situación de extrema pobreza también aumentó, en un 13 %, desde 13,5 millones en 2016 hasta 15,3 millones de brasileños el año pasado.

La población más vulnerable es la de familias en las que mujeres negras o mulatas viven sin compañero y con hijos de menos de 14 años, de las que un 64,4 % están en situación de pobreza

El porcentaje de brasileños que estaban por debajo de la línea de extrema pobreza en 2017 era correspondiente al 7,4 % de los 207 millones de habitantes del país, frente al 6,6 % el año anterior.

El IBGE aclaró que adoptó los criterios del Banco Mundial para definir a los pobres, entre quienes incluyó a las familias con renta per cápita mensual de menos de 5,50 dólares por día, y a la población en extrema pobreza, que perciben menos de 1,90 por día. Según el analista de la Coordinación de Indicadores Sociales del IBGE, Leonardo Athias, pese a que la economía brasileña se retrajo casi un 7 % en 2015 y 2016 y comenzó a recuperarse en 2017, con un crecimiento del 1,1 %, la pobreza aumentó debido a que el mercado laboral aún no había comenzado a recuperarse el año pasado.

De acuerdo con Athias, además del mayor desempleo, la pobreza aumentó por el crecimiento de los trabajadores en la informalidad y la reducción de los recursos destinados al Bolsa Familia, programa social creado por Lula y que subsidia a los más pobres. Según los cálculos del Instituto, para eliminar la pobreza extrema en Brasil es necesario invertir 1.200 millones de reales (324,3 millones de dólares) mensuales en programas de transferencia de recursos y para eliminar la pobreza totalmente esa inversión por mes tendría que llegar a 10.200 millones de reales (unos 2.756,7 millones de dólares).

El estudio mostró que el aumento de la pobreza reflejó las históricas diferencias sociales brasileñas, pues afectó más a los habitantes de la poco desarrollada región nordeste del país, donde el porcentaje de pobres pasó del 13,2 % en 2016 al 14,7 % en 2017. Según el estudio, de los 54,8 millones de brasileños en situación de pobreza, prácticamente la mitad, unos 25,5 millones, vive en la región nordeste. En el desarrollado sur, en cambio, el porcentaje de pobres sólo subió desde el 2,4 % en 2016 hasta el 2,9 % en 2017.

La pobreza igualmente afectó más a los negros y mulatos, que representan más de la mitad de la población del país e históricamente han sufrido discriminación. Entre el 10 % de los brasileños con menores rendimientos, un 75,2 % era negro o mulato en 2017, en tanto que entre el 10 % con las mayores rentas, tan sólo un 26,3 % eran afrodescendientes.

La población más vulnerable es la de familias en las que mujeres negras o mulatas viven sin compañero y con hijos de menos de 14 años, de las que un 64,4 % están en situación de pobreza. De acuerdo con el estudio, el 10 % de los brasileños más ricos recibe una renta promedio 17,6 veces superior a la del 10 % más pobre.

El 10 % de los más ricos concentra el 43,1 % de la renta total del país en tanto que el 40 % del grupo más pobre se queda con el 12,3 %. Según Athias, además de políticas públicas de distribución de renta, para reducir la pobreza es necesario mejorar las condiciones del mercado laboral. "Ofrecer oportunidades de trabajo y reducir el desempleo y la informalidad tienen, obviamente, una serie de efectos que permiten a las personas salir de esa situación", dijo.