•   Bogota, Colombia  |
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  • EFE

A pocas horas de la entega de rehenes por parte de las FARC a delegados internacionales, un cohete fue disparado contra un avión de transporte Hércules de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) que acaba de aterrizar en el aeropuerto de la ciudad de Neiva, sur del país, con al menos medio centenar de militares a bordo, pero no alcanzó el blanco, informaron las autoridades.

El proyectil explotó en las inmediaciones de la pista del aeropuerto Benito Salas de Neiva, capital del departamento del Huila, donde poco antes había aterrizado el Hércules procedente de Puerto Leguízamo, en el departamento del Putumayo, fronterizo con Ecuador.

Según la alcaldesa de Neiva, Cielo González, el cohete fue disparado desde un parque cercano a la terminal aérea.

El secretario de Gobierno del Huila, Eliseo Motta Vargas, señaló por su parte que el proyectil estalló en la pista de aterrizaje pero no produjo heridos ni víctimas mortales aunque sí algunos daños materiales.

Agregó que la Policía y otros organismos de seguridad analizan los móviles y orígenes del ataque, pero se abstuvo de atribuirlo a alguna organización.

La explosión del artefacto se escuchó en un vasto sector de Neiva y las operaciones en el aeropuerto fueron suspendidas por seguridad.

El 15 de febrero de 2003 estalló cerca del mismo aeropuerto un polvorín de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) cuando la policía revisaba una casa donde estaba oculto, y en el hecho murieron 15 personas.

En otro incidente, el 22 de abril de 2005, las autoridades descubrieron en un barrio vecino al aeropuerto de Neiva un cohete que apuntaba a la pista y varias granadas, minutos antes de que aterrizara el avión del presidente colombiano, Álvaro Uribe.