• Sao Paulo, Brasil |
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  • AFP

El célebre curandero brasileño Joao de Deus (Juan de Dios), cuya captura pidió la justicia tras centenares de denuncias por agresiones sexuales, negociaba el sábado presentarse espontáneamente ante la policía, informaron las autoridades.

La Secretaría de Seguridad del estado de Goiás, donde el curandero practicaba sesiones de "sanación espiritual", explicó en un comunicado que "las negociaciones para la presentación de Joao Teixeira de Faria (su verdadero nombre) continúan", al igual que las investigaciones.

La policía de Goiás había estipulado en un primer momento que sería considerado fugitivo si no se rendía antes de las 12H00 locales (14H00 GMT) del sábado, pero la Secretaría de Seguridad precisó que "no había un plazo específico" en la medida en que los abogados del curandero estaban en contacto con la comisaría.

Uno de los abogados, Alberto Toron, afirmó el sábado que su cliente "va a entregarse" pero no dijo cuándo ni dónde.

El escándalo estalló tras la difusión la semana pasada, en TV Globo, el mayor canal del país, de una investigación que retomaba el testimonio de mujeres que relataban cómo habían sido obligadas a masturbarse o practicar felaciones al curandero durante sesiones de "sanación espiritual".

Esos testimonios motivaron denuncias de centenares de mujeres por agresiones sexuales.

El tribunal de justicia del estado de Goiás recibió 330 denuncias provenientes de todo Brasil, así como de Alemania, Australia, Bélgica, Bolivia, Estados Unidos y Suiza.

El miércoles, durante una breve aparición pública, Joao de Deus proclamó su inocencia. "No soy culpable", dijo ante centenares de fieles vestidos de blanco.

La reputación del curandero trascendió ampliamente las fronteras de su país. En 2012, recibió en Abadiânia la visita de la estrella de la televisión estadounidense Oprah Winfrey y los tres últimos presidentes brasileños recurrieron a sus servicios.