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NAUDERO, PAKISTÁN /AFP

El partido de la ex líder de la oposición paquistaní, Benazir Bhutto, asesinada el jueves en un atentado, anunció ayer domingo que se opone a cualquier aplazamiento de las elecciones legislativas previstas para el ocho de enero, una posibilidad barajada por el gobierno.

“No aceptaremos ningún aplazamiento de las elecciones y queremos que se celebren el ocho de enero, como está previsto”, declaró a la AFP Safdar Abbasi, uno de los dirigentes del Partido del Pueblo Paquistaní (PPP), liderado por Bhutto hasta esta semana.

Este domingo, los dos principales partidos de oposición, el de Benazir Bhutto y el de Nawaz Sharif, que también es ex primer ministro, anunciaron que participarán en las legislativas.

El PPP acaba de nombrar además al sucesor de Bhutto para liderar el partido, un cargo que recayó en su hijo Bilawal Zardari, de 19 años, que pasará a llamarse desde ahora Bilawal Bhutto Zardari y estará asistido por su padre, Asif Ali Zardari, que será el copresidente.

La difunta ex primera ministra soñaba con ganar estas elecciones legislativas y provinciales del ocho de enero contra los partidos que apoyan al presidente Pervez Musharraf, quien acaba de ser reelegido además para un segundo mandato tras unos comicios cuya legitimidad está en entredicho.

Desde su nombramiento, Zardari pidió a Sharif que no boicoteara las elecciones y su partido confirmó que el ex primer ministro, derrocado en 1999 y antiguo rival de Bhutto, también acudirá a su cita con las urnas.

Sin embargo, es poco probable que las elecciones tengan lugar el ocho de enero, ya que desde el sábado, la Comisión Electoral, que deberá tomar una decisión al respecto hoy lunes, indicó que el proceso electoral ya se había visto enturbiado tras la muerte de Bhutto y la violencia que sacudió al país tras su asesinato.

Además, el partido que apoya a Musharraf ha decidido poner fin a su campaña electoral, y uno de sus responsables subrayó ayer domingo que el aplazamiento de las elecciones unos tres meses era una opción “realista”.

El viudo de Benazir Bhutto reveló este domingo que ella lo había elegido inicialmente a él como sucesor, pero que había preferido dejar el puesto al hijo de ambos.


La dinastía Bhutto
Bilawal Bhutto, el único hijo de Benazir, se convierte en el tercer líder del PPP, fundado por su abuelo Zufilqar Ali Bhutto, derrocado y ejecutado en 1979.

Bilawal nació en septiembre de 1988, un mes antes de que su madre consiguiera la victoria en las elecciones generales, bajo el régimen del dictador Zia Ul Haq, para convertirse en la primera mujer que asumía la jefatura de un gobierno en un país musulmán.

Al lado de su madre y sus dos hermanas, Bilawal ya conoció el exilio a partir de 1999, dividido entre Londres y Dubai, donde destacó en varias disciplinas deportivas, como el tiro y la equitación.

Como Benazir Bhutto, que estudió en Harvard y en Oxford, Bilawal comenzó sus estudios en la prestigiosa universidad inglesa.

Aunque parece seguir los pasos de su madre, el joven “no tiene más que 19 años, todavía tiene que terminar su formación”, estimaba antes de su nominación el analista político y antiguo general Talat Masood.

“Bilawal no tardará mucho en entrar en la arena política”, había asegurado a la AFP el ex portavoz de Bhutto, Sherry Rehman, antes del anuncio, ayer domingo.

Asif Ali Zardari, de 51 años, apodado “señor 10%”, por las acusaciones de cobro de comisiones en la época en la que Benazir Bhutto era primera ministra, proviene de una familia de terratenientes en la provincia de Sindh, al sur del país.

Nacido el 21 de julio de 1956, realizó sus estudios en un instituto militar de Karachi.

Casado en 1987 con Benazir Bhutto, en un matrimonio arreglado, Zardari aprovechó los dos períodos en el poder de su esposa para labrarse una posición de influencia.

Apenas Bhutto fue expulsada del país en 1996, él ingresó en prisión, donde permaneció ocho años entre rejas, cinco de ellos con su familia en el exilio, antes de ser liberado en noviembre de 2004 tras haber sido exculpado de las acusaciones de corrupción, asesinato y tráfico de drogas.

Su conocida pasión por los caballos fue el origen de sus disgustos. Zardari fue también acusado de haber mantenido una costosa cuadra con dinero estatal en la residencia oficial del primer ministro en Islamabad.

“Zardari tiene un pasado muy turbio. Sin duda no se considera a sí mismo como un líder apropiado”, estimaba Talat Masood antes del anuncio de su elección como número dos del PPP.