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La República en Marcha (LREM), el partido del presidente francés, Emmanuel Macron, difundió hoy una serie de consejos entre sus afiliados para defender la política del impopular Jefe de Estado francés durante las cenas familiares de Navidad.

El jefe de filas de la LREM, Stanislas Guerini, aseguró en "Franceinfo" que "no se trata de un manual de supervivencia" para las discusiones políticas comunes en estas fechas festivas.

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Aclaró que el texto sí que pretende ser "una tentativa" para que los afiliados tengan "más información" en un momento de alta tensión política en Francia con los "chalecos amarillos" como telón de fondo.

Los consejos enviados a los 400.000 miembros del joven partido -que controla la Asamblea Nacional con mayoría absoluta- recibieron una serie de probables afirmaciones con una batería de respuestas preparadas.

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"¿Qué hacer si un familiar dice que Macron es el presidente de los ricos? Se le recuerda las leyes que ha aprobado su Ejecutivo contra la evasión fiscal y que la bajada de impuestos para las empresas será más rápido para las de menor tamaño", recomienda el manual.

También aconseja la manera de llevar una discusión política interpelando al interlocutor acerca de cuáles son sus propuestas.

Emmanuel Macron (i), y su esposa Brigitte (d) asistiendo a una fiesta navideña para los hijos de los empleados del Palacio del Elíseo. EFE/END

Esta guía para periodos familiares, titulada "respuestas concretas", no es nueva en la LREM, pues ya había publicada otra semejante en 2017.

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Macron, cuyo Gobierno ha estado contra las cuerdas por el movimiento contestatario de los "chalecos amarillos", cuenta con una baja aprobación de apenas el 27 % de los franceses.

Su figura ha sido muy criticada por los activistas, quienes le acusan de altivez y de estar lejos de los problemas cotidianos.

Para aplacar la ira de los manifestantes, que comenzaron sus protestas el pasado 17 de noviembre, el presidente francés tuvo que ceder en sus planes económicos y anunciar medidas para aumentar el poder adquisitivo, entre las que destaca un aumento del salario mínimo.

A pesar de este gesto, una parte de los "chalecos amarillos" sigue aún movilizada y demanda un nuevo sistema político que funcione por consultas populares.