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El embarazo o deseo de procrear es, en el estado mexicano de Chiapas, un privilegio, pues para la mayoría de mujeres significa ponerse entre la vida y la muerte, sobre todo las que viven en extrema pobreza.

"El rostro de la mortalidad materna se asocia mucho con la pobreza. El 78 % de la población chiapaneca es pobre y un tercio vive en pobreza extrema, por eso vemos casi siempre Oaxaca, Guerrero y Chiapas en los primeros lugares de mortalidad materna", dijo hoy a Efe la doctora Hilda Argüello.


La secretaria técnica de la organización Observatorio de Mortalidad Materna en México señaló que la falta de acceso a servicios de salud de calidad, medicamentos, personal calificado que brinde atención adecuada al presentarse complicaciones durante o después de dar a luz, agudizan esta problemática.

Y es que de acuerdo con este organismo, las mujeres en estas entidades fallecen principalmente por hemorragias obstétricas, abortos e hipertensión, pese a que 90 % de estos fallecimientos pueden prevenirse.

Argüello señaló que esto "es un tema muy complejo porque no se remite únicamente a un campo médico, clínico y de salud, sino que tiene que ver con un aspecto más amplio como los derechos humanos", indicó.

A nivel nacional, Chiapas es uno de los estados con mayores desafíos. Archivo/END

Agregó que al bajo Índice de Desarrollo Humano en esta entidad, una de las más pobres del país, se suma la etnicidad.

Según cifras del organismo del que forma parte, la mitad de las muertes maternas en la entidad corresponden a indígenas, a pesar de que estas representan menos del 28 % de la población chiapaneca.

En los municipios cuya población es indígena en más del 80 %, 6 de cada 10 viven en pobreza extrema.

En promedio, también son 34 % más pobres en comparación con un municipio no indígena y mueren 0,2 mujeres más por cada 1.000 nacidos vivos.

En 1990, con el fin de revertir esta problemática, los países de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se unieron para fijar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, entre los cuales se encontraba reducir la mortalidad materna en 75 % para 2015.

Sin embargo, en América Latina este objetivo no se logró pues apenas se redujo en un 40 %.

"México no alcanzó esa meta y en 2015 cerró con una tasa de mortalidad de 34,6 muertes por cada 100.000 nacidos vivos cuando la meta era alcanzar 22,1, es decir la reducción que se tuvo fue de 66,1 y no del 75 %", aseveró Hilda Argüello.

A nivel nacional, Chiapas es uno de los estados con mayores desafíos.

De acuerdo con cifras oficiales, la entidad sigue ocupando los primeros lugares de mortalidad materna en México con 58,3 muertes por cada 100.000 nacidos vivos en mujeres en edad reproductiva de 15 a 49 años de edad.

"Esto es un poco menos del doble del promedio nacional pues mientras la razón de mortalidad materna en México en 2016 fue de 36,7 muertes maternas por cada 100.000 nacidos vivos, en Chiapas fue de 58,3 de muertes maternas por cada 100.000 nacidos vivos", apuntó la doctora Argüello.

Ante esta problemática, algunas organizaciones han hecho esfuerzos para contrarrestar la situación.

Octavio Alberto Coutiño Niño, jefe de la Jurisdicción Sanitaria II, Región Tzeltal-Tzotzil, mencionó que se está trabajando con la plataforma comunitaria y con las autoridades municipales al respecto.

En América Latina este objetivo no se logró pues apenas se redujo en un 40 %. Archivo/END

Explicó que uno de los problemas de la salud materna en esta región es su cultura, pues de los 18 municipios con los que trabajan, 15 son hablantes del idioma tzotzil y tzeltal.

"Nuestro trabajo va enfocado al componente comunitario a través del trabajo con personal que habla el idioma tzotzil y tzeltal y eso favorece que mejoremos la comunicación que existe entre la comunidad y el personal de salud", explicó.

La estrategia llamada plataforma comunitaria ayuda a identificar el riesgo del embarazo, por ejemplo, que si una paciente tiene hemorragia o la presión elevada, sepa que su sintomatología será dolor de cabeza, visión borrosa y zumbido en los oídos.

Esto podrá poner en alerta a la familia para dar la atención y llevar a la mujer inmediatamente a una unidad de salud "o que nosotros como personal de salud acudamos a la casa de la paciente", detalló.

Dijo que se está trabajando en abrir más casas maternas las, cuales pasaron de 3 en 2016 a 9 en 2018.