•   Hassake, Siria  |
  •  |
  •  |
  • AFP

La alianza kurdoárabe que apoya Estados Unidos en Siria libraba este domingo "duros combates" en el asalto final a los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI), acorralados en su último reducto en el este de Siria.

"Hay duros combates en estos momentos. Hemos lanzado un asalto [a las posiciones de los yihadistas] y los combatientes están avanzando", dijo a la AFP un comandante de las Fuerzas Demócraticas Sirias (FDS).

Las FDS prepararon durante una semana el asalto final lanzado este fin de semana contra posiciones del EI en la región de Deir Ezzor.

Desde Londres, el director de la oenegé Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, Rami Abdel Rahman, afirmó que las FDS utilizaban apoyo aéreo en su ofensiva sobre las posiciones yihadistas.

En la región de Deir Ezzor, los yihadistas controlan una zona de aproximadamente 4 kilómetros cuadrados, entre la aldea de Baghuz y la frontera con Irak, según las FDS.

El portavoz de las FDS, Mustafa Bali, estima que el número de combatientes yihadistas pueda ascender a unos 600, en su mayoría extranjeros.

Desde que los combates se intensificaron, más de 37.000 personas, en su mayoría mujeres y niños de combatientes yihadistas, abandonaron la zona hacia territorios bajo control de las FDS.

Este número incluye a unas 3.400 personas que fueron interceptadas por las FDS bajo sospecha de tratarse de combatientes del EI que buscaban infiltrarse entre los desplazados para escapar del cerco. Se estima que algunos centenares de esas personas aún están detenidas.

El EI ha perdido prácticamente casi todos sus territorios conquistados en 2014, cuando proclamó en ellos un "califato" a caballo entre Siria e Irak y que ocupaba un área equivalente al de Gran Bretaña.

En ese "califato" aplicaron una interpretación radical de la ley islámica que rápidamente motivó miles de desplazados.

Cuestión de días

El sábado, Bali había estimado que la avanzada final debería eliminar las últimas resistencias de los yihadistas en una cuestión de días.

Entre los sospechosos detenidos por las FDS en su tentativa de escapar del cerco, los extranjeros piden ser enviados de retorno a sus países, aunque los gobiernos en cuestión no se muestran tan abiertos a esa idea.

Pero si no son enviados de retorno a sus países, esos detenidos podrían enfrentar su destino en Irak, donde según la entidad humanitaria Human Rights Watch estarán sujetos a "tortura y procesos injustos".

La cuestión de la repatriación de los detenidos por el FDS se tornó un tema sensible desde que Estados Unidos anunció la retirada completa de sus tropas que actúan en este conflicto.

Ese anuncio motivó que las fuerzas kurdas alertaran que podrían tener dificultades de mantener bajo control a esos hombres bajo sospecha de ser yihadistas.

Simultáneamente, representantes kurdos ensayaron una tímida aproximación política al gobierno de Damasco, para prevenirse ante las amenazas de Turquía de avanzar sobre las áreas kurdas en Siria.

Los kurdos sirios se mantuvieron relativamente al margen de la guerra civil que arrasó al país, y en cambio se dedicaron a construir instituciones semiautónomas en las regiones que controlan, en el norte y noreste del país.

Las Unidades Kurdas de Protección Popular son un aliado esencial de Estados Unidos en esta fase del conflicto, pero Turquía las considera una fuerza "terrorista".

En la actualidad, el gobierno de Bashar al Asad controla aproximadamente dos tercios del territorio del país.

Solamente un bastión yihadista en la región de Idlib, las áreas controladas por os Kurdos y la región bajo dominio de las FDS están fuera del alcance del gobierno de Damasco.