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El presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó advirtió este domingo a los militares, que impedir la entrada de ayuda humanitaria los convierte en “casi genocidas”, porque es “delito de lesa humanidad”.

“Esto tiene responsables y que lo sepa el régimen. Eso es delito de lesa humanidad, señores de la Fuerza Armada”, declaró Guaidó a la prensa, tras asistir a una misa en Las Mercedes, al este de Caracas.

Guaidó, jefe del Parlamento, de mayoría opositora, aseguró que los militares se convierten en “victimarios” y “casi genocidas” por “acción” cuando “asesinan” a jóvenes que protestan y “por omisión” cuando “no permiten la ayuda humanitaria”.

Juan Guaidó

El líder opositor reiteró su llamado a una marcha el próximo martes, Día de la Juventud, en memoria de los fallecidos —unos 40 en disturbios desde el 21 de enero, según la ONU—, y para exigir que se permita el ingreso de la ayuda.

“Entiendo que el régimen se niegue a reconocer la crisis que ellos generaron. Pero los venezolanos estamos trabajando muy duro para que cese la usurpación (de Maduro en el poder) y atender esta emergencia”, dijo Guaidó, ante un nutrido grupo de periodistas y seguidores.

En la peor crisis de su historia moderna, Venezuela sufre escasez de productos básicos e hiperinflación. Unos 2.3 millones de venezolanos, huyendo de la debacle, migraron desde 2015, según la ONU.

Médicos reclaman

Más de medio centenar de médicos venezolanos cruzaron este domingo la frontera con Colombia en una manifestación para exigir el ingreso de ayuda humanitaria solicitada por el opositor Juan Guaidó, reconocido por medio centenar de países como presidente interino de Venezuela.

En medio del deterioro de los centros de salud venezolanos, privados de insumos médicos y medicamentos tan comunes, como antibióticos y vacunas, están muriendo pacientes con condiciones que serían tratables y los médicos deben realizar procedimientos considerados obsoletos, denunciaron los manifestantes.

Esperar y morir

José Luis Mateus de la Riva, traumatólogo del hospital central de San Cristóbal, dijo que el “régimen” del mandatario venezolano Nicolás Maduro ha llevado al país a “la etapa medieval de la medicina”, describiendo casos de pacientes que debieron sufrir la amputación de una articulación por falta de medicamentos para tratar una infección.

Por la falta de marcapasos u otros insumos, pacientes con problemas cardíacos “tienen que esperar y morir”, afirmó Rosy Carrillo, médico cardióloga venezolana, de 45 años, que vive desde hace 4 años en Cúcuta. 

“Estamos necesitando una ayuda humanitaria urgente”, señaló.

“Es muy difícil”, afirmó William Sayago, cirujano general, en la manifestación. 

Médicos afirmaron que no tienen “las armas básicas” para salvar vidas.

“Por más que nos esforcemos no tenemos las armas básicas con las que pudiésemos contar para salvar muchas vidas”, agregó.

Con batas blancas y llevando una enorme bandera venezolana, los médicos y algunos pacientes marcharon desde San Antonio, en el limítrofe estado Táchira, a Cúcuta, en el colombiano departamento de Norte de Santander, clamando por “medicinas pa' Venezuela”.

Luego se movilizaron hasta el lado colombiano del puente fronterizo Tienditas, bloqueado por militares venezolanos con dos contenedores y una cisterna.

Cerca de ese puente, en un centro de acopio instalado en Cúcuta, permanecen desde hace cuatro días cargamentos de medicinas y alimentos enviados por Estados Unidos, a cuyo ingreso se niega Maduro, quien sostiene que la “emergencia humanitaria” es “fabricada desde Washington” para “intervenir” al país petrolero.

Nicolás Maduro

“Es necesario que la ayuda humanitaria entre y entre ya”, dijo Mirlene Azócar, gastroenterólogo.

Para Mateus de la Riva, la entrada de ayuda humanitaria permitiría además contrarrestar lo que, dice, es una estrategia del Gobierno de controlar a la población venezolana a través de la dependencia en el acceso a medicamentos y alimentos.

“Han controlado a la población por el hambre, por la necesidad de medicamentos; las necesidades más básicas: educación, seguridad, nada funciona y esa es la manera de controlar a ese pueblo”, afirmó el médico de 57 años.

El dilema del Ejército

La Fuerza Armada, columna vertebral del Gobierno, inició este domingo ejercicios militares que se extenderán hasta el 15 de febrero en todo el país, a fin de “fortalecer la capacidad defensiva del territorio”, según la convocatoria.

“Lamento por lo que hacen pasar a nuestra Fuerza Armada. Depende de ustedes (...). Hemos colocado el dilema claramente, estamos dándole una orden: que permitan el ingreso de la ayuda humanitaria”, dijo Guaidó, al referirse a las maniobras.

Con ese “dilema” y la oferta de amnistía, el opositor, de 35 años, trata de quebrar el principal sostén de Maduro aunque la cúpula le ha reiterado “lealtad absoluta”.

Guaidó anunció que este fin de semana se inscribieron cientos de voluntarios para colaborar con el “complejo” proceso de entrada de la ayuda y que pronto llegarán más cargamentos a centros de acopio en el vecino Brasil y en una isla caribeña.

“Hoy hay sentenciados a muerte 300,000 venezolanos, si no se atiende la emergencia”, agregó el jefe legislativo.

Guaidó, quien se autoproclamó presidente interino el 23 de enero, luego que el Parlamento declarara a Maduro “usurpador” por haber sido reelegido en unas elecciones cuestionadas dentro y fuera de Venezuela, reiteró este domingo su rechazo a una negociación con Maduro, señalando que el Gobierno ha usado conversaciones previas para oxigenarse. 

“Hoy el tiempo no juega a su favor. Como nunca antes está cerca la democracia, el futuro es nuestro”, afirmó.

El politólogo Luis Salamanca explicó que “la ayuda humanitaria es el centro de la lucha entre los dos bloques de poder”, un forcejeo que “está alrededor de la Fuerza Armada”.

Entrevistado por AFP en Bogotá, donde vive, el empresario venezolano Pedro Carmona, quien ocupó brevemente la Presidencia en el fallido golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002, cree que su país sufre una “tiranía”, considera legítimo a Guaidó como transición a unas elecciones y rechaza una intervención militar.

Apoyo

El Grupo de Contacto Internacional (CGI), integrado por países europeos y latinoamericanos, se reunió en Montevideo el jueves y pidió elecciones presidenciales “libres” en su declaración final.

Maduro rechazó lo que consideró una “parcialización” del CGI y dijo esperar que el papa Francisco acepte su llamado a mediar en una negociación.

El Grupo de Contacto también decidió enviar una misión técnica a Venezuela e instó a “permitir la entrada urgente” de ayuda y coordinar para ello con la ONU, la cual ha dicho que solo actuará con el acuerdo de las autoridades.