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El líder del Comité de Servicios Armados del Senado de EE. UU., James Inhofe, admitió este martes que una intervención militar en Venezuela es una opción que "está sobre la mesa" y advirtió que la posible presencia de tropas rusas en el país suramericano podría suponer un punto de inflexión.

"Creo que está sobre la mesa, creo que podría producirse", señaló el republicano Inhofe, al ser preguntado sobre la posible intervención militar en Venezuela durante un encuentro con periodistas, celebrado este martes en el Capitolio.

"Hay un tipo ahí que está matando a todo el mundo y que podría construir una base (militar) para Rusia, que estaría en nuestro hemisferio. Si algo así ocurre puede ser el punto en el que tengamos que intervenir con tropas", ahondó el senador en referencia al apoyo mostrado por Moscú al presidente venezolano, Nicolás Maduro.

Inhofe insistió en que el envío de tropas dependería, principalmente, si el Gobierno venezolano autoriza la presencia militar de otro país -"tal vez Cuba, pero probablemente Rusia"- en su territorio.

"No podemos permitir que algo así tenga lugar (...). En ese caso tendríamos que, no comenzar una guerra, sino emplear la fuerza", apuntó de manera enigmática.

Fecha clave

El opositor Juan Guaidó, reconocido por unos 50 países como presidente interino de Venezuela, anunció que el 23 de febrero ingresará la ayuda humanitaria, pese al rechazo del mandatario Nicolás Maduro que la considera la puerta a una intervención militar.

Ante una multitud de opositores que exigió a la Fuerza Armada dejar entrar la asistencia, Guaidó fijó la fecha de entrada de la ayuda para el 23 de febrero, cuando cumplirá un mes de haberse juramentado como mandatario interino.

En enero, el Congreso declaró "usurpador" a Maduro por considerar que fue reelegido fraudulentamente.

Desde la tarima, el líder opositor de 35 años pidió a unos 250,000 voluntarios inscritos para colaborar en el ingreso de la ayuda a organizarse este fin de semana en asambleas, cabildos y campamentos humanitarios. "Porque tendremos que ir en caravanas" a buscar la ayuda a la frontera, agregó.

"La ayuda humanitaria va a entrar sí o sí a Venezuela, porque el usurpador va a tener que irse, sí o sí de Venezuela. No es la primera vez que Venezuela se va a librar de un tirano, esperemos sí que sea la última", agregó el también jefe del Congreso, de mayoría opositora.

Alimentos y medicinas enviados por EE. UU. están desde hace cinco días almacenados en un centro de acopio en el lado colombiano de la frontera con Venezuela, cerca del puente binacional Tienditas, que fue bloqueado por los militares con dos enormes contenedores de carga y una cisterna.

Otra muchedumbre de seguidores del Gobierno expresaban rechazo a una "intervención imperialista" en el centro capitalino, donde era esperado Maduro.

Ordena al ejército

Buscando quebrar a la Fuerza Armada, sostén del Gobierno, Guaidó ofreció amnistía a los militares que desconozcan a Maduro y les advirtió que impedir el paso de alimentos y medicinas es un "crimen de lesa humanidad".

"Una orden directa a la Fuerza Armada: permitan que ingrese la ayuda humanitaria de una vez por todas, que cese la represión", manifestó Guaidó, entre la ovación de sus seguidores que gritaban: "Sí se puede".

Pero la cúpula castrense hace eco del calificativo de "show político" que dio Maduro a la ayuda humanitaria. Esta semana, los militares realizan ejercicios ante una eventual acción armada no descartada por el presidente estadounidense, Donald Trump.

"Creen que pueden intimidarnos con ejercicios de guerra. No nos van a intimidar", dijo Guaidó, quien precisó que este martes se activará incluso un segundo centro de acopio de ayuda en Brasil, en el estado fronterizo de Roraima (norte).

Maduro descartó que haya un choque entre las tropas y los voluntarios. "No habrá represión de esas características", dijo a la BBC.

"Los militares tienen que ponerse de lado del pueblo", dijo a AFP, Brian Malavé, estudiante de ingeniería en sistemas, de 17 años, en la concentración en Caracas.