• Alepo, Siria |
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En la ciudad siria de Alepo, Ezzat al Dahan sube apesadumbrado por la escalera que conduce a su apartamento en el sexto piso. Acaba de anunciar a su familia que deben abandonar el edificio insalubre, cuya devastada fachada refleja las huellas de la guerra.

Empuja una tabla de madera, que hace de puerta, y observa su vivienda, sombría y fría.

"Hoy descubro que la guerra no ha terminado. Me han dicho que debemos irnos", dice este hombre, de unos 50 años.

Más de dos años después de ser reconquistados por el régimen de Bashar Al Asad, los antiguos barrios rebeldes de Alepo, la segunda ciudad del país, están casi abandonados.

Las iniciativas de reconstrucción dependen esencialmente de particulares, mientras que las autoridades sirias se ocupan únicamente de restablecer las infraestructuras.

La situación es particularmente precaria en el barrio Saladino, donde varios edificios corren el riesgo de desplomarse. Durante cuatro años, este distrito se hallaba en la principal línea de frente que separaba los barrios del oeste, en manos del régimen sirio, y los rebeldes del este.

Todos los vecinos de Dahan ya han abandonado el lugar. Algunas partes del edificio, en el que hay rastro de incendios, se han desplomado. Ezzat, su mujer y sus siete hijos son los únicos residentes.

A pocas manzanas de su casa, 11 personas, entre ellas cuatro niños, murieron a principios de febrero en el derrumbe de un edificio.

Huir de los combates

Ante estas frecuentes tragedias, la municipalidad de Saladino creó hace dos meses un comité de inspección para determinar la salubridad de los inmuebles.

Si un edificio es declarado insalubre, sus habitantes tienen 48 horas para abandonarlo, tal como es el caso de Dahan.

En diciembre de 2016 el régimen de Bashar Al Asad anunció la reconquista total de Alepo

"Dejamos este apartamento por primera vez en 2012, yendo de un barrio a otro para huir de los combates", explica Dahan.

"Volvimos en 2016 con todas nuestras cosas. Empezamos a renovarlo y a reparar lo que podía ser reparado, con la esperanza de quedarnos", añade.

"Sabemos que el lugar es peligroso y que el edificio se puede derrumbar en cualquier momento", admite la mujer de Dahan, Um Mohamed. "¡Pero no tenemos adonde ir!", se queja.

En diciembre de 2016 el régimen de Bashar Al Asad anunció la reconquista total de Alepo, ciudad que fuera pulmón económico del país, al cabo de una ofensiva apoyada por Rusia y tras la evacuación de miles de rebeldes.

Evacuación y desplome

"Hace dos meses, logramos evacuar un edificio. Cuatro días más tarde, se derrumbó", relató a la AFP el alcalde de Saladino, Hasan al Jok.

"No es fácil anunciar a la gente que debe abandonar sus casas. Es un choque para ellos" dice el alcalde.

Hay centros de acogida para los que dejan sus hogares, precisa el responsable municipal. Pero la mayoría de ellos prefiere alquilar viviendas más pequeñas para permanecer en el barrio, admite el alcalde.

El comité de inspección de Saladino no ha publicado datos sobre las construcciones amenazadas de desplome, pero según el alcalde más de 20 inmuebles han sido evacuados.

Jok alude a un plan integral de reconstrucción que se está gestando para algunos barrios. "Están previstas viviendas modernas en varias zonas en Alepo", explica.

Abed Al Monem Omar, de 50 años, fuma el narguilé sentado frente a su casa, y observa a los peatones.

"Cuando la zona fue liberada, la gente empezó a regresar a sus casas rápidamente, antes de que se realizara siquiera la menor inspección" del lugar, explica.

En diciembre de 2016 el régimen de Bashar Al Asad anunció la reconquista total de Alepo.

El hombre dice que un bloque de piedra cayó recientemente sobre una peatona, matándola en el acto.

"La muerte nos persigue", se lamenta, y asegura que conocía a las víctimas del drama que golpeó el barrio a principios de febrero. "Se fueron a dormir, y al día siguiente eran cadáveres bajo los escombros".