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Hasta antes del 5 de enero de este año, el nombre de Juan Guaidó era desconocido a nivel internacional; sin embargo, a partir de ese día todo cambió, el joven diputado del Partido Voluntad Popular fue juramentado como presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, el único poder controlado por los opositores al gobierno de Nicolás Maduro.

Desde entonces, el Poder Legislativo marcó una postura de rechazo al nuevo período presidencial de 6 años que Maduro inició el pasado 10 de enero, pues consideran que este fue electo en un proceso viciado en mayo de 2018.

“A partir del 10 de enero, Maduro será un usurpador”, declaró Guaidó y desde entonces no ha dejado de dar pasos que permitan restaurar el orden democrático y poner fin a la apremiante crisis económica que asfixia al país suramericano.

Un país, dos presidentes

La primera de esas gestiones fue anunciada el 11 de enero de 2019, en un cabildo público. Guaidó afirmó que asumiría las responsabilidades establecidas en el artículo 233 de la Carta Magna venezolana.

Dicho apartado enumera las razones por las que se considera ausente de manera definitiva al Ejecutivo venezolano: “muerte, renuncia, destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia y con aprobación de la Asamblea Nacional; abandono del cargo declarado por la Asamblea Nacional y la revocatoria popular de su mandato”.

Pero también el segundo párrafo de dicho artículo, agrega otras razones por las cuales se considera la carencia legal del mandatario y orienta además qué hacer para subsanar ese vacío.

“Cuando se produzca la falta absoluta del presidente electo o presidenta electa antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo presidente o presidenta, se encargará de la presidencia de la República el presidente o presidenta de la Asamblea Nacional”.

Fue basándose en ese segundo componente del artículo 233, que el 23 de enero, tras finalizar una multitudinaria marcha Guaidó se juramentó como presidente interino de Venezuela.

Reconocimiento internacional

El primer país en reconocerlo como tal fue Estados Unidos, posteriormente fue avalado por Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), y con el correr de los días también recibió el reconocimiento del Parlamento Europeo, Argentina, Brasil, Canadá, Chile Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, Francia, Irlanda por mencionar algunos.

Unos días después, exactamente el 28 de enero, Estados Unidos oficializó sanciones a la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), la medida afectó al menos 7,000 millones en activos de la empresa; de igual manera el Gobierno estadounidense otorgó a Guaidó el control de las cuentas financieras de Venezuela en ese país.

Bajo esa premisa el presidente interino realizó el nombramiento de diplomáticos y embajadores ante los diversos países.

Como respuesta Maduro rompió relaciones diplomáticas con Estados Unidos, pues considera que desde Washington se está fraguando un golpe de Estado en su contra, y ordenó la expulsión de los funcionarios diplomáticos estadounidenses de Caracas, mientras que en barrios populares las autoridades policiales comenzaron a realizar arrestos a opositores.

Clamor por ayuda humanitaria

Luego de autoproclamarse presidente encargado, Guaidó empezó a gestionar ayuda humanitaria para Venezuela, obtuvo respuesta por parte de Estados Unidos, cuyo secretario de Estado Mike Pompeo, informó que esa nación entregaría 20 millones de dólares en ayuda humanitaria hacia el país suramericano.

A inicios de febrero comenzó el acopio de paquetes alimenticios e insumos médicos en la ciudad colombiana de Cúcuta, fronteriza con Venezuela, y en ciudades brasileras también colindantes con Venezuela; asimismo en la isla caribeña de Curazao se han establecido puntos de acopio para dicha ayuda proveniente principalmente de Estados Unidos.

Sin embargo, desde el 6 de febrero pasado, el gobierno de Maduro colocó tranques en el puente Las Tienditas, que conecta Venezuela con Colombia, también envió tropas militares con el objetivo de bloquear el ingreso de dicha ayuda humanitaria.

Por su parte Guaidó anunció días después que la fecha de ingreso de todo el contingente de ayuda será mañana.

Este sábado el presidente interino pretende que miles de voluntarios venezolanos se sitúen en puntos fronterizos del país y abran corredores humanitarios que permitan distribuir la ayuda internacional acopiada principalmente en Colombia; no obstante, Maduro ha dicho que no se permitirá el ingreso de la ayuda a territorio venezolano y esa decisión aparentemente también es respaldada por el alto mando militar.

Mensaje a los militares

Por otro lado, el lunes 18 de febrero, el presidente estadounidense Donald Trump mediante un discurso pronunciado en la Universidad Internacional de la Florida, exhortó a los militares venezolanos a desconocer al gobierno de Maduro, reconocer a Guaidó y dejar ingresar la ayuda humanitaria.

"Están arriesgando su futuro, están arriesgando sus vidas y el futuro de Venezuela por un hombre controlado por el Ejército cubano”, dijo Trump.
De igual manera el martes de esta semana Guaidó comenzó a implementar una campaña en sus redes sociales dirigida a los militares venezolanos, la cual denominó “soldado escucha”.

“Vamos a mandarle un mensaje a cada jefe militar responsable de las zonas del país por donde va a entrar la ayuda humanitaria. Es un llamado a la reflexión que haremos de manera pacífica, con la convicción de que juntos logremos el cese de la usurpación”, escribió Guiadó en su cuenta de Twitter.

Posteriormente procedió a escribir mensajes acompañados de las fotografías de distintos jefes militares “vamos a pedirles que se pongan del lado de la constitución, dejen entrar la ayuda y nos acompañen a lograr la libertad”, se lee en el mensaje.

No obstante, la reacción hasta ahora por parte del alto mando de las fuerzas militares ha sido mantener su respaldo a Maduro, al menos así lo dejó saber el general Vladimir Padrino López, ministro de Defensa de Venezuela, quien calificó el mensaje de Trump como un acto de “extrema soberbia” y que para lograr que la ayuda humanitaria ingresara a Venezuela iban a “tener que pasar sobre estos cadáveres”.

El jefe militar agregó que las tropas se mantendrán alerta en los puntos fronterizos ante la posible violación de la soberanía venezolana.
¿Cuál será el desenlace a esta tirantez? La respuesta se podría saber en pocos días o quizás horas.